Ya hay grietas en la CGT por la relación con el Gobierno
El titular de los taxistas Omar Viviani reconoció que existen disidencias con la conducción de la central obrera. En algunas cuestiones, Moyano “a lo mejor no representa al conjunto de la CGT”, dijo
La cúpula de la CGT comenzó a dar muestras de la existencia de una división entre dirigentes que se orientan a una confrontación con el Gobierno Nacional, como el secretario general, Hugo Moyano, y otros que “no están de acuerdo con el enfrentamiento”.
El secretario gremial de la CGT, el taxista Omar Viviani, y el titular de la CGT de La Matanza, el metalúrgico Carlos Gdansky, coincidieron ayer en remarcar la existencia de posiciones disidentes en la conducción del núcleo moyanista que conduce la central sindical.
Viviani dijo que la queja contra la falta de convocatoria al diálogo por parte del gobierno de Cristina Fernández “es una posición que ha planteado el compañero (Hugo Moyano). Hay algunas cuestiones en las que tiene potestad el secretario general de la CGT, (pero) a lo mejor no representa al conjunto de la CGT”.
El taxista reconoció que “en este caso hay alguna división porque algunos compañeros no están de acuerdo con enfrentar al gobierno”, aunque se excusó de mencionarlos. “No sé quiénes”, dijo Viviani, y cuando se le preguntó de qué lado estaba, contestó: “Yo estoy del lado de la Argentina, de los trabajadores, del lado de que a este país lo tenemos que sacar entre todos para adelante”.
El dirigente taxista insistió en que está “parado donde siempre: del lado de los trabajadores”.
Paños fríos
“Yo no soy ni paloma ni halcón. Yo digo que siempre hay tiempo para poder reconciliar las partes, para acercar posiciones. El diálogo es fundamental en cualquier estrato de la vida de los seres humanos”, agregó.
“Siempre hay tiempo para poder reconciliar las partes, para acercar posiciones, el diálogo es fundamental, es importante ver de qué forma se le encuentra solución a los problemas sin tirar todo por la ventana”, agregó Viviani.
En cuanto a la sucesión de Moyano en la CGT, cuyo mandato vence el 12 de junio, y consultado si puede seguir al frente, el dirigente camionero, respondió: “Es un tema que todavía falta conversar con todos los sectores del movimiento obrero”.
Sobre si tiene aspiración a ser secretario general de la CGT, expresó: “Nunca, ya se lo dije, no es para mí, no es mi intención”.
Dirigentes muy próximos
También opinó sobre el tema el metalúrgico y diputado del Frente para la Victoria Carlos Gdansky quien aseguró que le “pareció muy buena la declaración de Omar Viviani, que apuesta al diálogo, (pero) que inconvenientes podemos tener todos”.
La proximidad de ambos dirigentes quedó demostrada cuando Gdansky afirmó: “También comparto con Viviani que hay mecanismos para llegar a conseguir el objetivo que uno busca cuando está defendiendo a los trabajadores”.
El dirigente metalúrgico reclamó “atemperar los ánimos” y “un poco más de reflexión”, al tiempo que argumentó que “se tenga en cuenta que hace muy poquito que estuvimos en una elección y que el voto soberano de la gente le dio el 54 por ciento de los votos a la Presidenta”.
El distanciamiento entre el Gobierno y la conducción de la CGT se agravó en las últimas semanas por la decisión del jefe camionero Hugo Moyano de resistir su salida de la conducción de la central obrera y también por coqueteos con la CTA opositora de Pablo Micheli, con quien hasta podría participar de una marcha contra el Gobierno.


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