Hasta hoy hay tiempo para votar a Stella Maris Galván
La titular de Zoolidarios es una de las doce finalistas de Abanderados de la Argentina Solidaria. El voto es público y puede anotarse en www.premioabanderados.com.ar
La docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Stella Maris Galván, fue elegida finalista para ganar el premio Abanderados de la Argentina Solidaria, en el marco del reconocimiento a su labor al frente del Grupo Zoolidarios. Sobre un total de 1.800 iniciativas postuladas, de todo el país, doce fueron las seleccionadas y ahora se encuentran en la recta final para obtener el voto del público, a través del sitio web www.premioabanderados.com.ar, Facebook o Twitter. Hay tiempo hasta hoy.
La iniciativa Abanderados de la Argentina surgió del programa informativo de Canal 13 de Buenos Aires, que conducen los periodistas Santo Biasatti y María Laura Santillán. Según se resalta en el sitio web de Abanderados (dispuesto especialmente para la difusión del galardón), el premio anual busca reconocer a aquellos argentinos que se destacan por su dedicación a los demás, y difundir sus vidas para que “su ejemplo inspire al resto de la sociedad”.
Cabe mencionar que Zoolidarios es una propuesta de voluntariado universitario que desarrolla actividades y terapias asistidas por animales, destinadas a personas con necesidades educativas y afectivas especiales. El grupo, desde 2002 y de manera ininterrumpida, bajo la coordinación de Stella Maris, desarrolla actividades y terapias asistidas por animales gratuitas, destinadas a personas con necesidades educativas especiales.
—¿Cómo llegó a ustedes la noticia del premio Abanderados de la Argentina?
—En mi caso particular, me enteré cuando la producción del premio me notificó por vía electrónica que había sido postulada. Me informaban, además, sobre la conformación del Jurado de Honor y me solicitaron que responda un cuestionario muy extenso, sobre la práctica solidaria y sobre aspectos de mi vida personal.
—¿Qué significa para Zoolidarios la mención?
—Esta noticia fue muy positiva, en primer lugar porque nos generó el desafío de trabajar juntamente con las instituciones para realizar las filmaciones (fueron dos jornadas completas), y que permitieron la edición de un video de 3 minutos con 35 segundos, que realmente refleja lo que somos. Además, afianzó el sentido de pertenencia no sólo de los voluntarios, sino también de los concurrentes, los profesionales, las familias, amigos, y hasta de quienes no nos conocían.
—¿Qué te motiva, en forma personal, a hacer esta labor?
—Pertenezco a una familia de clase media trabajadora. Mis padres siempre nos inculcaron la solidaridad como práctica. Mi padre, ferroviario, traía a mi hogar a los niños de familias chaqueñas que llegaban a Santa Fe como “polizones” en los trenes provenientes del norte del país, a quienes junto a mi madre alimentábamos e higienizábamos, para luego entregárselos en condiciones dignas. Pasado los años y cuando formé mi propia familia, integrada por cuatro hijos propios y uno del corazón, junto a Santiago (mi esposo), si bien he logrado todos los reconocimientos académicos a los que puede aspirar un profesional, la mayor satisfacción que siento la obtengo de interactuar con estas personas a la que destino mis mayores esfuerzos.


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