Quiere engancharse
El mediocampista Paulo Rosales se convirtió en el 10 de Darío Kudelka y es uno de los mejores jugadores en esta nueva etapa deportiva: “Más allá de como juegue, debo pensar en mis compañeros y en lo que podamos hacer”. Más adelante, apuntó: “Es hora de demostrarle a todos porqué decidí quedarme”
En el comienzo de esta temporada, pero por sobre todas las cosas de la segunda era de Darío Kudelka como DT, Paulo Rosales se convirtió en la manija de este equipo y horas antes de jugar ante Chacarita hablamos con el Pichi sobre este proceso y de su posible reconciliación con el hincha Tatengue, después de lo que fue la ovación que recibió ante Merlo, por la primera fecha.
—¿Cómo creés que jugaste en el primer partido de éste torneo?
—Se que me falta mucho, sobre todo por mi autoexigencia, soy consciente que debo seguir mejorando en varios aspectos. Me parece que en algunos momentos del primer tiempo y sobre todo en el segundo me faltó tener más la pelota, pero eso se consigue con las prácticas y sumando minutos de partidos en cada fin de semana.
¿Reconciliación definitiva?
—¿Con qué sensación entraste a la cancha y cómo te fuiste del campo, teniendo en cuenta el recibimiento de la gente y luego cuando saliste de los aplausos para con vos?
—Entré como siempre, y más allá de la concentración lógica pensando en el rival, contento por ver como nos recibió la gente a la hora de entrar con los chicos y de lo mío la verdad, y no te voy a mentir, me sorprendió un poco, pero obviamente que es mucho mejor salir así que puteado.
—¿En qué momento notaste lo del afecto de la gente?
—En el primer córner, cuando me acerqué a patear y vi que la gente me aplaudía, es más me di vuelta para ver si había otro compañero atrás mío… jajaja. Eso es bueno , me hizo sentir muy bien y cómodo, por eso se que debo rendir igual o mejor para demostrarles que estaban equivocados sobre mí.
Todo cambia
—¿Pensás que es peor sentir la indiferencia del hincha hasta incluso al de preferir ser insultado?
—Puede ser, va en cada uno, pero pase lo que pase con la reacción de la gente yo se que tengo que pensar en mis compañeros y en lo que podamos hacer dentro de la cancha. Pero a lo de la gente y los aplausos se los agradezco.
—Es bueno decir que tampoco se te vio resentido con la hinchada, por ejemplo en la temporada anterior.
—No, para nada, además todos saben que no jugué mucho, y es un tema que también dije en su momento, tampoco no entendía algunas reacciones que se había tenido conmigo por parte de la gente si solamente jugué creo que cuatro o cinco partidos como titular. También reconozco que cuando entré no lo hice de buena manera porque no estaba bien y los hinchas en esa etapa reaccionaron como se sabe, pero ahora eso ya pasó y hoy estoy con todas las ganas y con confianza, esperemos que siga así.
—Debido a lo último que dijiste, ¿te crea una mayor responsabilidad?
—No, es lo mismo, pero es cierto que hoy me siento importante para el grupo y para el equipo, eso me hace sentir también muy bien.
—¿Pensás que te faltaba un técnico que dijera que eras importante?
—Y… la verdad que sí, porque Darío Kudelka me dio esa confianza, pero tampoco nos regala nada y somos nosotros los que le tenemos que demostrar todos los días que queremos jugar. Pero es cierto que la confianza hacia uno debe estar para lograr el rendimiento esperado.
Los años no vienen solos
—Creo que hace tres o cuatro años atrás hubieses reaccionado de otra manera, sabiendo que por ahí sos un tipo calentón y de no callarte a la hora de hablar.
—¿Te parece que soy calentón?, no se, pero lo claro es que pienso mucho mejor todo aunque nunca me metí con la gente, ellos se pueden manifestar como les parezca. Si hasta las paredes me pintaron hace poco y no reaccioné mal.
—¿Cuando pasan este tipo de cuestiones es cuando se ve la madurez que en tu caso adquiriste para seguir siendo fuerte y no bajar los brazos?
—Por ahí hoy miro mucho para adentro y pienso sobre lo que hago bien o mal. Lo claro es que nunca me sentí el peor jugador del mundo el torneo pasado y tampoco ahora creo que soy el mejor.
—En esta profesión, como en otras , es fundamental mantener la calma y rodearte de gente de confianza.
—Puede ser, esa es una cosa importante para mí, o sea estar rodeado de personas que siempre estuvieron conmigo y sobre todo cuando no jugaba.


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