Milagro en el cielo de El Trébol
Cuando a las 14 de ayer más de 3.000 personas comenzaron a asombrarse por una extraña pirueta que daba en el aire el avión de la Brigada Aérea Rans del piloto Dino Moliné, nadie imaginó que se trataba de un accidente de verdad. Es que la aeronave perdió un ala y rápidamente, el piloto, de 22 años, activó el sistema de paracaídas balístico que tiene este tipo de aviones que protege a la máquina entera.
Fue así que, con asombro, el público, que había asistido al espectáculo Show Aéreo 2010 en el Aeroclub de la ciudad de El Trébol, comprendió que se trataba de un episodio que no estaba previsto dentro de la asombrosa agenda de piruetas que había en el aire. La aeronave cayó unos 500 metros al oeste del sector del público y tomó fuego. Hasta allí asistieron tres dotaciones de Bomberos, que asistieron al piloto –que salió del habitáculo por sus propios medios y totalmente ileso– y apagaron las llamas. Entre la gente todo era confusión y consternación.
Sin embargo, el locutor del espectáculo comenzó a tranquilizar a la multitud al ver con binoculares, que el piloto estaba ileso y que el episodio no había cobrado víctimas.
Uno cada diez años
“Esto pasa una vez cada diez años en todo el mundo. Es muy raro y nos tocó vivirlo a nosotros”, le manifestó el jefe de la Brigada RANS, César Faristocco, a este medio y agregó: “Sabemos que tenemos estos riesgos, es un hobby profesionalizado y el costo de la destrucción de esta máquina la absorbemos nosotros. De todas maneras, para nosotros lo importante fue que Dino estuviera bien”.
El Show Aéreo 2010 en El Trébol contaba con tres de estos aparatos, haciendo destrezas en el aire. Antes, durante los festejos del Bicentenario de la patria, esta dotación fue una de las protagonistas principales entre los números aéreos que se llevaron a cabo en Buenos Aires.
Por su parte, el jefe de Bomberos, Raúl Dominio, que trabajó en el lugar de la caída, señaló: “El piloto estaba bien, en perfecto estado, salió caminando y habló con nosotros todo el tiempo. Nosotros sólo nos encargamos de combatir el fuego y el rastrojo de maíz que se incendió tras la caída del avión”.
“No sé que me pasó”
El piloto de la aeronave, una vez repuesto del susto y entre fotos con la gente, dialogó con El Trébol Digital y contó: “No sé que me pasó, creo que fue una fatiga del material y sentí una explosión, vi una sombra que pasó a mi lado y era el ala. Entonces escuché a César (Faristocco) que mi gritó por radio que tirara el paracaídas y eso hice”. El joven, de Teodolina, además dijo: “No pensé en nada. Vi fuego adentro del avión y eso me desesperó un poco. Me quemó un pie pero estoy bien”.


Santa Fe















