No despega
Colón sigue sin poder ganar en el Apertura. Ayer, empató con Gimnasia sin goles, en La Plata, en un duelo que pasará fácilmente al olvido. El elenco de Antonio Mohamed continúa sin encontrar su funcionamiento
A Colón se le sigue negando el triunfo en el Apertura. Ayer por la tarde, en La Plata, el conjunto sabalero empató sin goles ante Gimnasia y continúa sin poder sumar de a tres en el certamen, al igual que su rival. Sin embargo, el mayor problema es la pobre imagen que mostró el elenco de Antonio Mohamed ante un pálido elenco tripero.
El empate en cero con el cual terminó la primera mitad fue el fiel reflejo de lo que sucedió en la cancha. Los antecedentes de las dos primeras jornadas tampoco ayudaban mucho y ambos elencos se encargaron de seguir por la misma senda.
En la primera parte hubo muy poco para destacar. Durante este período abundaron las imprecisiones y los pelotazos largos que tenían un destino incierto. Así, no se pudo ver ni una jugada armada a partir de la asociación colectiva.
Y esto empieza a ser una señal de alerta para el conjunto de Antonio Mohamed. Porque a los intérpretes para intentar jugar por el piso los tiene. Sin embargo, el problema es que ninguno de ellos, ya sea Damián Díaz, Cristian Ledesma o Federico Higuaín aparecieron en escena para alimentar a Esteban Fuertes.
De hecho, la única situación de riesgo fue para el Tripero, a los 8’. Juan Neira peleó con Salustiano Candia y pudo escapar de su marca. El centro que mandó al área sabalera cayó en los pies de Álvaro Navarro, quien falló en la definición.
Después de eso, la pelota viajó de un lado a otro aburriendo a propios y ajenos. En las salidas del fondo, Colón buscaba la fácil: pelotazo largo al Bichi para que pelee con los centrales. No hubo intentos de asociarse en el mediocampo, ni intenciones de abrir el juego por las puntas.
Por ello, la igualdad le quedó más que bien a la parte inicial. El Sabalero no pudo cambiar la imagen de sus anteriores presentaciones. Mientras que los dueños de casa siguen con una estrategia que les permite sobrevivir, con lo justo, cada temporada al descenso.
La segunda mitad
En la parte complementaria hubo un leve cambio, pero el desarrollo de juego no varió en demasía. Lo que se puede destacar de la segunda mitad es que hubo un acercamiento a los arcos y se generaron algunas situaciones claras. En ese contexto, los que más cerca estuvieron de quedarse con la victoria fueron los platenses.
De la mano de Neira desequilibraron por las bandas y estuvieron cerca de abrir el marcador. El delantero del Lobo se escapó en los primeros minutos y habilitó a Navarro, quien se sacó de encima a Quiroga y, de media vuelta, estrelló la pelota en el travesaño.
Después de esta aproximación, una vez más cayó en un pozo y Colón tuvo la oportunidad de replicar. Y lo hizo mediante el Bichi, que siempre se pone el equipo al hombro e intenta aportar. Tuvo dos, pero en ambas el gol se le negó. Primero, se anticipó bien en un centro bajo y la pelota se fue besando el palo. En la otra, Sessa le ahogó el grito.
Aparte de estas situaciones, el panorama se mantuvo inmutable para el Sabalero. El equipo del Turco sigue sin tener patrón de juego determinado. Además, todavía no aparecieron los refuerzos que llegaron como figuras. Díaz se fue reemplazado, Higuaín sólo aportó un remate de media distancia y Larrivey, cuando le tocó debutar, quedó desacoplado del resto.
Así, se transformó en un equipo previsible, falto de ideas y sin cambio de ritmo. En ningún momento los santafesinos pudieron sorprender a sus rivales, que se plantaban bien en el fondo y proponían una lucha en la mitad de la cancha.
El aspecto positivo, por llamarlo de alguna manera, fue el punto que se trajo Colón de La Plata. Aunque, en base a las expectativas que había generado este elenco, termina siendo muy poco porque el Sabalero no es protagonista ni en la cancha ni en la tabla de posiciones.
Queda tiempo por mejorar, pero Colón empezó a perder terreno en la lucha por el título, objetivo planteado antes de que se inicie el certamen. Y la sensación que queda, al cabo de estas tres fechas, es que poco cambió y que el margen de error es cada vez más chico.


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