Los mineros chilenos deberán trabajar en su propio rescate
Los expertos dicen que la evacuación podría durar de dos a cuatro meses. Bajo tierra, los trabajadores apresados deberán despejar el material y facilitar el trabajo de la superficie
Cientos de personas se sumaron a las celebraciones por la vida de los 33 mineros atrapados el pasado 5 de agosto en el Yacimiento San José. Comienza ahora una nueva fase, mucho más tranquila y alegre, la del rescate físico de los mineros.
La tarea puede tomar de dos a cuatro meses aproximadamente, se calcula un mínimo de 100 días. Lo primero que se debe hacer es alimentar y fortalecer a los 33 mineros que desde hace 18 días viven en las entrañas del desierto de Atacama.
“De momento tenemos que entubar la sonda para poder llegar con hidratación, con alimentos, con iluminación y con comunicación. Pero lo más importante ya llegó: el apoyo moral. Los mineros saben que estamos trabajando por su rescate. Saben que es cuestión de días el recuperarlos”, dijo el presidente de Chile, Sebastián Piñera, en su visita al campamento.
El operario Pedro Ramírez añadió además que “ellos van a tener que trabajar en su propio rescate porque van a tener que limpiar los elementos que caigan producto de esa excavación”. El rescatista concluyó: “Nuestra gente deberá despejar el material y facilitar el trabajo que se hace en superficie”.
La gran máquina
Una vez encamisado el pozo, como se llama a la operación por la cual se afirma la cavidad de comunicación con los mineros, se empiezan a enviar las palomas con alimentos y las cartas y los mensajes de los familiares que están en la superficie.
El agua mineral con sales reforzadas y el azúcar son los alimentos básicos que permitirían que el organismo funcione correctamente. Una vez en pie, se les hará una entrevista psicológica a los mineros atrapados con vida, con el objetivo de saber cómo están.
A partir de hoy tomará el campamento la máquina australiana Strata 950, un gigante de 29 toneladas de peso, que pertenece a la cuprífera estatal chilena Codelco y sirve para realizar los ductos de ventilación de todas sus minas en el país andino.
Se calcula que la máquina puede hacer un agujero de unos 15 metros por día, por la misma vía que la sonda que permitió hacer el primer contacto. La idea es perforar una chimenea de unos 66 centímetros de diámetro por donde deberían salir los mineros atrapados.


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