Masacre en Irak: ya hay más de 60 muertos
Una cadena de atentados siembra el caos en gran parte del país, a una semana del fin oficial de la misión de EE.UU.
Al menos 64 personas murieron ayer y otras 219 resultaron heridas en una decena de ataques y atentados en Irak, de los que cuatro se produjeron contra comisarías de la policía, en ocho provincias del país.
Según fuentes policiales, el ataque con mayor número de víctimas tuvo como blanco la comisaría central de Al Kut, capital de la provincia de Wasit, 180 kilómetros al sur de Bagdad. Al menos veintitrés personas murieron y 60 resultaron heridas en esa ciudad por la explosión de un coche bomba que un suicida empotró contra la sede de la policía.
Al menos 15 personas habrían perdido la vida en este ataque en el barrio de El Cairo de Bagdad, según precisaron fuentes policiales. El suicida se empotró con un coche bomba contra una comisaría, causando numerosos daños materiales. Los edificios colindantes quedaron también completamente destruidos.
Numerosos vecinos se acercaron hasta el lugar del atentado para buscar a sus familiares y amigos entre los escombros o para comprobar si sus casas estaban todavía en pie. Tampoco faltaron los gritos contra el Gobierno por su incapacidad para mantener la seguridad.
Asimismo, un vehículo cargado de explosivos fue detonado cerca de otra comisaría, pero en la ciudad de Karbala, y seis personas murieron y cuatro sufrieron heridas, entre ellas dos policías.
Una fuente de la policía iraquí explicó que otro suicida al volante de un coche bomba se empotró contra una patrulla del Ejército iraquí en el centro de Faluya, en la provincia de Al Anbar, y causó la muerte de un soldado y un civil y heridas a otras siete personas. En otro ataque con bomba contra una patrulla policial, en la zona de Domiz al sur de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad, un civil murió y otros ocho resultaron heridos.
Además, tres personas murieron en Mosul, capital de Nínive, y otras 13 resultaron heridas por la onda expansiva provocada por el estallido de un turismo lleno de material explosivo en el barrio de Nuevo Mosul, en el oeste de la ciudad.
También en Bagdad, en el barrio septentrional de Al Kazimiya, tres personas perecieron y otras 12 resultaron heridas al explotar un coche bomba cerca de la plaza Al Adan.
Además, un oficial de la policía iraquí murió y otros dos agentes resultaron heridos en un ataque lanzado por un grupo de hombres armados contra un puesto de control policial, en el barrio de Al Baya, en el suroeste de Bagdad. Otros ocho civiles resultaron heridos al explotar dos artefactos en el céntrico barrio bagdadí de Al Qarrada y en la calle Haifa.
En la ciudad de Al Maqdadiya, 40 kilómetros al noreste de Baquba, capital de la provincia de Diyala, un grupo desconocido atentó con un coche bomba contra la oficina del gobernador y mató a tres personas. En el atentado sufrieron heridas 17 personas, 12 de ellas agentes de policía.
Asimismo, un artefacto explosivo estalló en un mercado popular en la zona de Bahraz, 10 kilómetros al sur de Baquba, al paso de una patrulla de la policía iraquí y causó la muerte de un oficial y heridas a otro, según informó una fuente del Ministerio del Interior iraquí. Poco después, fue detonada otra bomba coincidiendo con la llegada de refuerzos de la policía al lugar de los hechos. Esta segunda explosión infligió heridas de distinta gravedad a cuatro agentes.
Retirada de EE.UU.
Desde las elecciones celebradas el pasado mes de marzo, que no arrojaron un claro vencedor, Irak se encuentra en alerta ante los continuos ataques de la insurgencia, que estarían tratando de aprovecharse del vacío de poder.
El próximo martes 31 de agosto el presidente de EE.UU. pronunciará un discurso para dar por cerrada definitivamente la misión de las tropas en el país.


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