Una pesada Cruz
Colón cayó ante Godoy Cruz por 3 a 1 y agudizó su crisis futbolística. Díaz, en la primera etapa, marcó para el Rojinegro, mientras que Castillo, Ramírez y Salinas, en el complemento, lo dieron vuelta para los mendocinos
Colón mostró ante Godoy Cruz las dos caras de la moneda de manera muy nítida, dado que jugó un buen primer tiempo en el que justificó el resultado parcial pero en la etapa complementaria se le derrumbó la estantería y volvió a morder el polvo de la derrota.
El arranque del Sabalero es por donde se lo mire preocupante, tanto en lo numérico, como en la propuesta futbolística, ya que es muy poco lo que se puede rescatar en estos cuatro partidos que se consumieron del Torneo Apertura.
Cuando estaba todo dado para que el equipo que conduce Antonio Mohamed enderezara el rumbo, el Tomba le metió una mano de nocaut y lo dejó tirado en la lona.
Colón no supo definirlo en el primer tiempo y lo terminó pagando muy caro por errores propios, que desnudan el momento de incertidumbre que atraviesa el equipo.
Lo mejor del torneo
Por el rival y dada la importancia que adquiría el encuentro ante Godoy Cruz, los primeros 45’ fueron lo mejor del elenco santafesino en el certamen.
Por momentos, el Sabalero dominó el trámite del encuentro y fue quién impuso condiciones, que se traslucieron en situaciones de gol.
La supremacía local comenzó a evidenciarse a partir de la movilidad de Higuaín, lo que intentaba Díaz y la presencia siempre peligrosa de Fuertes.
Fue así que a los 27 minutos el Pipita quedó mano con Ibáñez tras una buena cesión de Quiroga por izquierda, pero la rápida salida del arquero mendocino evitó el grito Rojinegro.
Un minuto más tarde nuevamente el golero visitante desvió un remate de Fuertes entrando por derecha, no obstante lo mejor iba a llegar a los 30 cuando el Kitu Díaz construyó una jugada bárbara, con la complicidad de Higuaín y, a la carrera, terminó definiendo de zurda al primer palo para delirio de todos.
El 1 a 0 contagió a Colón que siguió presionando y jugando en terreno visitante, de esta manera estuvo a punto de concretar el segundo y comenzar a liquidar el pleito, pero el egoísmo de Higuaín, sepultó esa chance.
Con Fuertes sin marcas y de frente al arco, el ex delantero del Tomba prefirió rematar y su disparo fue controlado por Ibáñez, allí pudo modificarse el rumbo de la historia.
Pero el destino le tenía reservado al equipo del Turco una verdadera odisea, ya que la expulsión de Ledesma en el minuto 36 del primer tiempo, torció abruptamente el desarrollo del encuentro, ya que hasta ese momento el Sabalero ganaba con claridad y disponía de chances para aumentar el resultado.
Sin embargo, la innecesaria falta del volante Rojinegro en la mitad de la cancha, trastocó los planes y a partir de allí Colón se replegó en su terreno para comenzar a sufrir el partido.
La debacle
En el entretiempo el técnico Sabalero decidió el ingreso de Gómez en lugar de Díaz y se paró con cuatro defensores, pero la temprana expulsión de Bellone a los dos minutos de iniciado el complementó desbarató cualquier estrategia. A partir de allí la única consigna era aguantar el resultado y por ello ingresó Moreno y Fabianesi, en lugar de Higuaín, para quedar con Fuertes como único punta.
Godoy Cruz tenía la pelota pero no generaba situaciones de gol, pese a los dos hombres de más, paradójicamente cuando fue expulsado Curbelo el elenco mendocino, aprovechó mejor los espacios, ensanchó la cancha y, de este modo, llegó el empate de Jairo Castillo a los 23 minutos.
Concretada la igualdad, la sensación que se instaló en el estadio era que Colón no tenía resto para aguantar el marcador y eso fue lo que sucedió. Ya que a los 26 minutos Ramírez (la figura de la cancha) definió dentro del área ante el quedo de Goux y estableció el 2 a 1. Salinas cinco minutos más tarde iba a poner cifras definitivas con una definición brillante al ángulo derecho de Pozo, que nada pudo hacer.
El final del partido fue una postal de los últimos tiempos, con los jugadores de Colón yéndose de la cancha con la cabeza baja y el gusto amargo en la boca de todos los hinchas.


Santa Fe















