Carolina está lúcida y sabe que su hijo murió
A un mes de sufrir una brutal salidera, ayer le retiraron el respirador artificial. Evalúan trasladarla a una sala común
A un mes de haber sido baleada en una brutal salidera, Carolina Píparo dio nuevas señales de mejoría, por lo que los médicos le quitaron el respirador artificial y la trasladaron a una sala de terapia intermedia.
La mujer, de 34 años, “ya se alimenta por sus propios medios, evoluciona favorablemente y esta mañana (por ayer) se le quitó el respirador artificial”, informó el director del hospital San Roque de Gonnet, Daniel Angeleri, durante la difusión del último parte médico.
Carolina fue informada sobre la muerte de su hijo Isidro, había nacido momentos después del brutal ataque que sufrió su mamá y falleció luego de una semana de agonizar. Según detallaron los especialistas que la asisten, un grupo de psicológos apuntan a reforzar las tareas psicológicas para Carolina y su marido.
Los familiares no quisieron revelar la noticia de que le habían sacado el respirador para no crear falsas expectativas, ya que anteriormente había pasado por lo mismo, pero al día siguiente la volvieron a conectar a la respiración mecánica asistida.
Además Matías explicó que “por ahora no habla”, ya que se maneja “con una pizarra para expresarse”.
“Está con muchas ganas de irse de terapia intermedia”, precisó Matías, que aclaró que piensan en “su recuperación”, en alusión a la posibilidad de prestar muy pronto declaración en el mismo hospital sobre el hecho.
Prisión preventiva
El fiscal penal platense Marcelo Romero solicitó ayer las preventivas al juez de Garantías César Melazo, quien ahora deberá resolver si avala lo actuado hasta el momento y mantiene en prisión a los siete hombres vinculados al hecho.
Se trata de Luciano López (19), Carlos Moreno (19), Carlos Burgos (18), Juan Manuel Calvimonte (24), Miguel Pimienta Silva (42), Carlos Jordán Juárez (45) y Augusto Claramonte (44).
Por el hecho, ya están procesadas sin prisión preventiva, Jennifer López Leguina (19), pareja de López, y Stella Maris Grizzia (28), liberadas la semana pasada ya que se les imputa el delito excarcelable de “encubrimiento agravado”, además de que el fiscal consideró que no iban a entorpecer la pesquisa.
En su escrito, el fiscal imputó a los siete detenidos por “asociación ilícita, robo doblemente calificado en concurso real con homicidio triplemente calificado por haber sido perpetrado con alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas y criminis causa en grado de tentativa, en concurso ideal con homicidio triplemente calificado”.
En su pedido, el fiscal Romero consideró que el caso es “uno de los hechos criminales más aberrantes y cobardes de los últimos tiempos”, y destacó que se cometió “a escasos metros de las respectivas sedes de los tres Poderes del Estado provincial”.
Respecto de los roles de cada uno de los imputados, el fiscal consideró a Jordán Juárez como “el líder de la organización delictiva” que actuaba en “el partido de La Plata” y “el conurbano bonaerense”, y a Burgos como “el autor material del ilícito”.


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