Gualeguaychú: la Asamblea renovó su rechazo a la pastera
Más de 700 vecinos de esa ciudad entrerriana cortaron el paso a Uruguay. En la proclama leída en Arroyo Verde, dijeron que el monitoreo binacional “es para que Botnia se quede”
Alrededor de 700 vecinos de Gualeguaychú cortaron momentáneamente ayer la ruta internacional 136 desde las 16.30, para leer un documento en el cual advirtieron a los gobiernos de Argentina y Uruguay que “en sus manos está finalizar el conflicto, que no ha terminado”.
En la proclama leída en Arroyo Verde, la Asamblea Ciudadana Ambiental reiteró: “Mientras Botnia-UPM siga allí envenenando nuestra región, el conflicto seguirá abierto”, y denunció que el monitoreo binacional que se inicia en estos días “es para que Botnia se quede”.
Sobre el monitoreo, también expresó que “iguala a la empresa ilegal Botnia con otros emprendimientos al margen del río”, y que “no resuelve el conflicto, es discontinuo y no cumple con la sentencia impartida a los Estados por la Corte de La Haya”.
La asambleísta Paola Robles, quien leyó el documento, recordó que el 19 de junio se dispuso la tregua en el corte de ruta, y resaltó: “Seguimos sin soluciones. Hicimos el gesto, corporizamos nuestra voluntad de dialogar y los gobiernos volvieron a demostrarnos que están más preocupados en encapsular el conflicto”.
La asambleísta recordó además que las movilizaciones con posible interrupción del tránsito se realizarán todos los domingos de septiembre a las 15.30.
Siguen las causas
También cuestionó al gobierno porque: “Sigue adelante con las causas, persiguiéndonos, identificando a nuestros compañeros en otras acciones, queriendo asustarnos para desmovilizarnos”, reprodujo Máxima. “Pareciera que el monitoreo es para que Botnia-UPM se quede, para que no contamine, como dijo el canciller, lo cual sabemos que es imposible, y no para ser desmantelada como se sostuviera frente al tribunal internacional de La Haya en su momento”, agregó.
“Les decimos a los gobiernos que en sus manos está finalizar el conflicto, pero que no ha terminado; que mientras Botnia-UPM siga allí envenenando nuestra región, el conflicto seguirá abierto, que no aceptamos que se condicione el diálogo a que no ejerzamos nuestra libertad de expresarnos”, indicó la Asamblea en su proclama.
Además, pidió que se haga público un informe epidemiológico realizado entre 1.000 niños de la región, “la aplicación del Código Aduanero y el control de los camiones que transitan por ruta 14 y de los buques que navegan por el río Uruguay con sustancias peligrosas desde y hacia el puerto ilegal de Botnia-UPM” y “la difusión masiva e intensa en el sistema oficial de información pública de todas las pruebas presentadas ante La Haya que ya demuestran la contaminación de Botnia”.
Pedidos al Ejecutivo
Los asambleístas afirmaron que se verá cómo recordar al Ejecutivo provincial y nacional que hay un nuevo juicio que encarar en cortes europeas (con las pruebas de contaminación aérea que consiguió el equipo de Juan Carlos Colombo durante el juicio de La Haya); que se debe exigir al gobierno uruguayo que levante la prohibición de libre expresión de los argentinos en Fray Bentos; le dirán también que se debe ejercer un control sobre los barcos que surcan el río Uruguay con materias tóxicas para la pastera y que el vecino país mantiene una zona ilegal de exclusión a la navegación en torno a la desembocadura de los efluentes de Botnia.
“También, a raíz de las declaraciones del canciller Almagro, seguramente se le pedirá a nuestro gobierno que reafirme la postura que mantuvo en La Haya, donde sostuvo que Botnia ya es contaminante y debe retirarse del río Uruguay”, dijo el asambleísta Juan Veronesi.
El gobernador entrerriano Sergio Urribarri adelantó que cualquier movida sobre la ruta “no cuenta con su aval”.


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