Inseguridad: los taxistas piden estar aislados de los pasajeros
La aplicación de este sistema costaría más de mil dólares por auto (aunque no todos son aptos). Tras el ataque a un chofer, el fin de semana pasado, los trabajadores analizan medidas de fuerza
“Denuncian que hay dos asaltos por día a taxistas”, señalaba el título central de la tapa de Diario UNO el viernes 27 de agosto pasado. Ese mismo día, dos nuevos casos ratificaron la información. Tras esos episodios, los trabajadores del sector mantuvieron un encuentro con autoridades provinciales y policiales, en el cual surgieron múltiples posibles alternativas para combatir la inseguridad.
Sin dar un respiro, el fin de semana pasado un nuevo ataque delictivo tuvo como víctima y protagonista a un taxista de 52 años, que sufrió cortes profundos en una de sus manos al ser asaltado por tres adolescentes que subieron como pasajeros y le robaron en Mariano Comas y San Lorenzo.
Los hechos precipitan la necesidad de medidas urgentes y efectivas. En diálogo con Diario UNO, el presidente de la Sociedad Radio Taxi, Francisco Aiello, afirmó: “Estamos convencidos de que la única opción es tratar de aislar al chofer del pasajero. El gobierno quedó en analizar el tema con nosotros y necesitamos que se aceleren los tiempos para avanzar”.
—¿Cuál es el costo del sistema de aislamiento por cada unidad?
—El costo de la cabina sería de alrededor de mil dólares por cada auto, aproximadamente, depende quién la pueda realizar. Lo que ocurre es que en muchos autos no entraría esa cabina. El proyecto al que aspiramos es que el gobierno nos apoye para que la Nación desgrave un vehículo determinado en el que se pueda realizar. Los autos que tenemos en el parque automotor santafesino (operando como taxis) hoy son muy chicos. Estamos viendo de todas maneras qué se puede incorporar a los autos que trabajan hoy.
—¿Qué porcentaje de los vehículos que funcionan como taxis en Santa Fe estaría en condiciones de aplicar el sistema?
—Son 531 autos en total, y de esos alrededor de un 20 por ciento es de un tamaño que permite incorporar este sistema seguro. Hoy muchos son Fiat Uno, VW Gol, Chevrolet Corsa; autos chicos.
El último robo
—¿Qué les generó el último ataque?
—Más preocupación. Venimos reclamando hace bastante tiempo y, en vez de mejorar, todo empeora cada vez más. El lunes de la semana pasada nos reunimos con las autoridades, que nos atendieron muy bien, pero en realidad no tenemos hasta ahora soluciones efectivas. Simplemente se generan estrategias como para trabajar, pero que hasta el momento no dieron resultado. Hoy somos el sector más afectado y nunca le interesamos a nadie.
—Luego del robo del fin de semana, ¿se reunieron con autoridades?
—No de la provincia. Nos reunimos con el jefe de la Unidad Regional I de policía, José Troncoso. Lo que manifestamos es nuestra sensación de impotencia, porque ya no sabemos qué puerta golpear. Estamos pidiendo que tomen medidas concretas, no sólo para nosotros sino para toda la sociedad, porque la inseguridad nos afecta a todos. Es hora de que se empiece a pensar en serio en la seguridad de la población.
Posibles protestas
—A partir del último ataque, ¿analizan medidas de fuerza?
—Estamos reunidos permanentemente y tenemos todo el apoyo para realizar una medida de fuerza y manifestarnos. Apostamos por la vía del diálogo, pero la gente hoy está muy intranquila y nosotros no vamos a mirar para otro lado, por lo cual vamos a estar al frente de lo que decida la mayoría. Como dirigentes estamos atentos a lo que la gente nos pida. No hay fechas tampoco definidas. Es algo que vamos a conversar también con el Sindicato de Choferes.
—¿Hay muchos sectores de la ciudad a los que ya no ingresen de noche?
—La zona oeste y la zona norte a partir de determinadas calles y horarios, son las mismas siempre. Pero en el último caso, que fue tan grave, ocurrió a menos de 100 metros de Mariano Comas y San Lorenzo.


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