Ancla y grampín: un elemento indispensable a la hora de navegar
Hasta ahora nunca habíamos hablado de algo que se tiene en cuenta en el último momento de nuestra travesía de pesca, el anclaje. Normalmente en embarcaciones pequeñas se llevan dos tipos de anclas, la grande de fondeo y una pequeña que normalmente conocemos con el nombre de grampín que tiene la misma forma de un ancla convencional de 3 o 4 puntas y se suele usar con un cabo más corto a los fines de rápidamente aferrarnos a una barranca, orilla o alguna rama de árbol sobresaliente del agua. El ancla propiamente dicha tiene muy variadas versiones, entre los navegantes domésticos se suelen utilizar algunas confecciones caseras, un buen vástago pesado y de metal a las que se sueldan varillas de hierro de 10 o 12 milímetros ya curvadas, amiga inseparable de este artefacto es el cabo o soga. Lo recomendado para nuestros ríos es llevar dos tramos de unos 20 metros cada uno, así cuando estamos en aguas poco profundas damos utilidad a sólo un tramo, y cuando salimos a los ríos más profundos con un simple nudo podemos anexar el cabo restante. En la próxima entrega daremos detalles de las anclas de fabricantes.


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