Algo nunca visto: surubíes varados por la bajante del río
El 1 de enero se encontraron ejemplares encajonados en la costa a la altura de Romang. Gente del lugar y de las peñas de pescadores y del concurso de Reconquista acudieron al salvataje
Cuando lo comenté con mis amigos el sábado pasado, no lo podían creer, es más, se sabe que ante estas adversidades, cuando el río se encuentra a 1,48 metros de altura y el descenso fue muy brusco, los peces tienden a alejarse a aguas más profundas. Pero, como una imagen vale más que mil palabras, sólo haremos la descripción de las fotos que nos enviaron Julio J. Domínguez y Carlos del Zotto, de La Brújula TV, y radio y revista Punto Litoral de Reconquista, que fueron tomadas el 1 de enero de 2009, cuando un grupo de lugareños se encontró con peces varados, a la altura de Romang, provincia de Santa Fe.
Los surubíes quedaron encajonados, como no pasa en muchos lugares, la gente de la zona y en gran parte, participantes de las peñas de pescadores de Reconquista e integrantes del concurso de pesca del Surubí, fueron al salvataje. Seguramente usted vio por televisión u otro medio de información, que cuando aparece un pingüino u otro animalito por la zona de Buenos Aires salen todas los medios del país a cubrir la nota. En Reconquista, lejos de esa realidad muy pocos medios se acercaron al lugar, y lo que es peor, algunos aprovecharon la ocasión para cazar a los indefensos animales a palazos.
En las fotos se ve cómo los cachorros quedaron con el lomo al aire. Una pena el trato de la gente, una pena el trato que nos da la naturaleza, además de lo poco que estamos colaborando con ella, pero un gran aplauso para los voluntarios de Romang y Reconquista, que a fuerza de pala zanjearon un pedazo del arroyo para que estos animales puedan sobrevivir.
El 1 de enero se levantó la veda del surubí, pero ahora bien, con semejante bajante todos los peces están encajonados en los arroyos o metidos en los pozos, y a los pescadores comerciales, si no se les pone un límite, como la prórroga de la veda de pesca de éste y otros peces, pueden hacer un desastre en el sistema ecológico.
Este tema no puede espera ni un día más, no se pueden prever estos desastres ambientales, pero si se puede actuar sobre la emergencia. Estuve tratando de hablar con funcionarios de las distintas secretarías de los ministerios de la provincia relacionadas con el tema para ver, sólo para ver, qué medidas se estaban tomando al respecto. Pero sólo llegué al contacto telefónico de alguna secretaria donde me dijeron: “En este momento, el señor, está ocupado, no lo va a poder atender”.


Santa Fe
















