Comienzan los certámenes de pesca pero falta el protagonista
Se inician los distintos concursos de pesca de surubí y variada en la región pero ya no hay peces en el río. La pregunta es quiénes tienen la culpa y parece que a las respuestas no las tiene nadie
Se vienen los distintos concursos de surubí u otras variantes en el país, por ejemplo mañana se larga en Santa Fe el certamen de Pesca del Surubí. Ahora bien, se levantan apuestas, se estiman más de 200 lanchas inscriptas en el torneo, por tres pescadores en cada una, unos 600 anzuelos buscando en forma incansable durante 9 horas al Toro del Río. Pregunto: ¿Cuántas capturas cree usted que se realizarán? ¿Superarán las 30 aproximadamente del año pasado?
Escuchamos versiones por estos días de pescadores comerciales y artesanales donde, corte de ruta mediante, reclamaban que “no hay más peces para sacar del agua” ¿Qué pasó entonces? Si usted es seguidor de este suplemento o leyó algunos de los artículos, sabrá que siempre estuvimos del lado de la pesca deportiva más que de la pesca comercial. Sabrá que siempre dijimos que la actividad pesquera explotada desde lo turístico puede brindar tanto o más beneficios que la extracción directa de los peces para ser exportados, y sigo preguntando: ¿los peces adónde están?; sigo preguntándome: ¿es posible que tanto entrerrianos, como santafesinos paguemos 25 pesos por un kilogramo de boga en una pescadería? ¿Es posible que no se reglamenten en serio las actividades de pesca? ¿Es posible que cada uno haga lo que le parezca y siempre haya un manto de duda sobre todas las actuaciones?
A ver, si decomisan redes en tiempo de veda se abre el interrogante si es que no alcanzó el dinero para pagar a los inspectores; si se les dice a los pescadores que dejen de depredar, la culpa es de los funcionarios que no reglamentan; si se les dice a los frigoríficos no compren más fuera de medida, le echan la culpa a los pescadores y a los ambientalistas que exageran; si le preguntamos a los dirigentes y gente del gobierno sobre la falta de peces, dicen que peces hay, pero la culpa es de otro; y si le preguntamos a los pescadores deportivos, la culpa es de otro y no de ellos.
Son muchos los sectores involucrados en la realidad que se vive pero ninguno se hace cargo
Si los llamamos a todos para una charla frontal donde se puedan sacar conclusiones, sólo aparecieron los pescadores artesanales, los demás estaban ocupados, y está bien, se puede estar ocupado, pero a la ahora de la verdad, cuando se puede hablar de frente entre todos los actores de un problema, en un medio que no censura, que no tergiversa, ni datos de pique, ni tamaños de peces, ni lugares de pesca, no hace photoshop de cosas o lugares para vender una realidad que no es tal, no se hicieron presentes.Lo bueno de todo esto es que en la Peña del Surubí de Santa Fe de la cual estoy orgulloso de integrar, hoy recibe amigos de La Paz, Entre Ríos y de la peña de Luján, de Buenos Aires, y previo a la salida de pesca del sábado, nos juntaremos en las instalaciones del club Náutico Sur, a celebrar el encuentro con amigos.
Después de todo, las salidas de pesca ¿no terminaron convirtiéndose en eso? Un conjunto de amigos que se reúnen cada tanto, con la excusa de mojar el anzuelo, andar en lancha y juntarse a tomar un vino. ¡Salud muchachos, suerte para el sábado, y nos seguimos encontrando en los distintos lugares del país para charlar un rato sobre viejas pescas y nuevas anécdotas, de la defensa del río, de la depredación...!
Si alguien tiene la necesidad de opinar al respecto, las páginas de este suplemento están para cobijarlos y darles una oportunidad de expresarse, yo de esto no escribo más, y pásenme el vaso que sí me interesa brindar con ustedes ¡por la amistad!


Santa Fe















