Ayuda a ganaderos por la sequía
Los albergues para el ganado que construye el gobierno estarían listos en un plazo menor a los 60 días. En esos establecimientos los animales recibirían alimentos, agua y atención sanitaria
La sequía implica un efecto negativo del 2,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), según una estimación realizada por la consultora Ecolatina. Según el informe, impacta negativamente en el mercado cambiario y resta recursos a los gobiernos para aumentar el gasto. Además implica un problema social: por cada 500 cabezas de vacas que se pierden, un empleado rural se queda sin trabajo.
El dato es mucho más significativo cuando se analiza la información que corresponde a la región del norte santafesino donde se perdieron este año, entre mortandad y traslado, 200 mil cabezas. Para el departamento de 9 de Julio representa el 10 por ciento del stock de los productores ganaderos.
Según el sitio web www.elcronista.com, los animales que se perdieron ya no se recuperan pero para prevenir los efectos de la sequía y también los efectos de posibles inundaciones, productores, el Estado provincial y un grupo de técnicos, sumaron esfuerzos y en menos de 60 días en Tostado estará construido el primer albergue de ganado en la provincia de Santa Fe. En total serán cuatro e incluyen la construcción de una represa y depósitos de agua para mantener a 4.500 animales a un mismo tiempo durante por lo menos 90 días, si fuera necesario.
De todos modos el objetivo no es utilizar los albergues sólo para épocas de crisis. Según explicó el responsable del Comité Hidrovial que dirige las obras, Felipe Brizuela, la idea “es hacer un proyecto de carácter permanente para agregar cadena de valor. Fuera de períodos de emergencia se elaborará un estatuto y se trabajará en destetes precoces e hiperprecoces para incentivar el porcentaje de preñez, para el desarrollo y engorde de terneros novillos y el cambio de categoría de manera tal de ofrecer una alimentación final para vender las vacas a mejor precio”.
La medida de construir los albergues –que funcionarán en Tostado, San Cristóbal, Reconquista y Vera– fue anunciada en conferencia de prensa por el ministro de la Producción de Santa Fe, Juan José Bertero, el 7 de agosto del año pasado.
Los anuncios llegaron en el peor momento de sequía y se detalló que en esos corrales para el ganado vacuno se les suministraría comida, agua y atención sanitaria a los animales.
En cuanto a la capacidad de los albergues rurales, en esa oportunidad se indicó que podrán alojar hasta 3.000 cabezas de ganado vacuno cada uno.
En un principio la intención era que los albergues alojaran por períodos de 60 a 90 días al rodeo de productores afectados por la sequía –principalmente vientres y destetes–, brindando a los animales alojados atención sanitaria, alimentación y agua. Sin embargo, ahora el proyecto excedería la situación de emergencia.
La ayuda económica nacional
Hasta febrero las partidas de fondos de la Nación que llegaron a Santa Fe para paliar los efectos de la sequía en la provincia alcanzaron 96 millones de pesos.La ayuda se dividió en 30 millones redireccionados por el Congreso de la Nación; seis en el marco del plan ganadero; dos para la producción tambera y 59.600.000 para hacienda de cría y productores de trigo.


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