Santa Fe
T STH%
Martes 08 de Diciembre de 2009
La mitad de los santafesinos gana menos de 1.500 pesos • Goya está lista para el concurso de pesca más grande del mundo • La mitad de los santafesinos gana menos de 1.500 pesos • Villa Ocampo celebró sus 131 años apostando al futuro • Lo más buscado en la web por los argentinos • Santafesinos!!! • Francisco De Narváez propuso hacer el debate cuando Néstor Kirchner asuma como diputado • Causa Brusa: pidieron 25 años de prisión para todos los imputados • Esperan arribar a un acuerdo sólido en la cumbre climática • Gala benéfica para ayudar a niños oncológicos de Santa Fe • Historia repetida • Cristina asume la presidencia pro témpore del Mercosur • Ghana venció a Brasil y es el campeón del Mundial Sub 20 • Adelantó su vestido • Datos estadísticos sobre VIH-Sida en la Argentina y Latinoamérica • El salmón llega con todo • Los Cabos: un lugar lejos de todo, pero muy cerca del sol • “En 2003 compramos la lealtad de Ferrari” • Una gran despedida • “Lo que nos pasó con este tema, es impensado” • Agenda Concursos • Rubéola: la obra social de los docentes continúa vacunando • Tango a los sueños truncos hoy en El Acompañamiento • “En los últimos cuatro partidos el equipo bajó el rendimiento” • Los vecinalistas se reúnen contra el aumento de la tasa • Cómo hacer para tener un abdómen firme • Historia repetida • Luisana Lopilato ya no esconde su noviazgo con Michael Buble • Un drama en el ojo de los hermanos Dardenne • La telenovela de Mauricio • 
Buscar
Jueves, 07 de Mayo de 2009
 

Cuatro mamás de Las Lomas le dan la leche a 160 chicos

Todos los lunes, miércoles y viernes, en el patio de una de ellas, le preparan la merienda. Piden a la sociedad la colaboración de alimentos no perecederos y ropa. Una acción que merece destacarse

Cuando el móvil que trasladaba al equipo de Diario UNO dobló en la esquina de Estanislao Zeballos y el 4º Pasaje, los chicos que asisten a la nueva copa de leche de Las Lomas expresaron su alegría con gritos y aplausos. Desde que el fotógrafo ingresó al lugar, no dejaron de pedirle que los retratara y de mostrarle sus sonrisas. “Están esperándolos desde temprano”, nos explicó una vecina que se acercó a recibirnos.
Con los brazos cruzados sobre su pecho, Blanca Mendoza –una de las fundadoras del lugar– explicó que en ese patio funcionaba la asistencia. “Aquí existen numerosas familias que viven en situación de riesgo social, niños que no encuentran un sustento alimentario y padres que no tienen trabajos estables que le permitan brindárselo”, nos dijo. Ante esa realidad, ella junto a cuatro vecinas decidieron poner manos a la obra y buscar una solución.
Con tres viejos tablones y dos ollas que le regalaron, Blanca prepara todos los lunes, miércoles y viernes leche caliente para más de 160 pequeños. Allí, en la intemperie y con piso de tierra, los pequeños toman su ración de merienda, que muchas veces es lo único que consumen en el día.

“Necesitamos una media sombra para que nos pueda servir de reparo los días de sol”, dijeron

En una de las ventanas de la vivienda, hay colgada una bandera –al parecer pintada a mano– que deja leer la frase “Bienvenidos amiguitos a La Copa”.
“Acá, acá”, se escuchaba que decían los niños que perseguían por todo el patio al reportero gráfico. Con las tazas en las manos o con el pan, muchos se amontonaban frente al lente con el objetivo de salir en las fotografías.
Acerca de cómo surge la idea de brindar ayuda, Blanca contestó: “En nuestro barrio la pobreza es moneda corriente, estamos acostumbrados a saber que uno se quedó sin trabajo o que tal no tiene para darle de comer a sus hijos. Yo, que también tengo los mismos inconvenientes económicos me di cuenta de que tenía que hacer algo”, dijo.
“Además –agregó– cuando cerraron el comedor comunitario del barrio por robo, todos los chicos se pasaban las tardes dando vueltas y sin nada para alimentarse; por eso nos juntamos con unas vecinas y salimos a pedir los elementos para empezar nosotras”.

Su historia
La entidad comenzó a funcionar hace poco tiempo atrás –más exactamente desde el 30 de marzo de 2009–. El lugar alberga a más de un centenar de chicos tres veces a la semana a los pequeños de entre 1 a 12 años que habitan la zona.
Una vez que la sesión de fotos ya estaba terminada; los niños quisieron acercarse al grabador para dejar sus declaraciones. Muchos se colgaban de los brazos de Blanca que muy pacientemente les indicaba con un gesto que esperaran. “Me encantan los chicos –comentó–. Siempre me gustaron, ya cuando era chica (nació en Tostado) le contaba a mi mamá que de grande iba a ser maestra o algo por el estilo; pero la suerte no me ayudó con un estudio, entonces hoy hago esto que me hace muy feliz”.
“Yo vengo junto a mis tres hermanitos”, quiso aportar Ignacio –un niño de siete añitos que nos contó que vive a tan sólo tres cuadras de la Copa– y por su parte María Celeste agregó: “Mi mamá dice que es bueno que vengamos porque entonces nos hacemos de más amigos en el barrio para poder jugar”.
En un rincón del patio puede verse que hay tres sillones que sirven para las mamás. “Desde ahí podemos controlar que se porten bien”, explicó Blanca que aprovechó para contar que como no hay suficientes sillas para todos los niños, las raciones de leche y pan (que les obsequia una panadería de la zona) se las entregan en la mano a los niños y los que quieren se quedan a tomarlas allí y el resto se puede retirar a su casa.
“Cada uno debe traer su taza, porque no tenemos utensilios para todos”, aclararon las mamás.

Un pedido
“Si bien esto nació como iniciativa del grupo de mamás, nos gustaría que la gente que lea la nota y pueda ayudarnos colabore con nosotros. Necesitamos ropa o alimentos no perecederos –fundamentalmente– yerba, azúcar, cacao, leche larga vida, entre otros elementos”, describió Blanca.
El ama de casa, que además es madre de nueve chicos –de entre 18 y 2 años– sustenta a su familia gracias al subsidio que recibe por ser madre de más de siete hijos y por los ingresos de las changas que hace su esposo.
“En un primer momento poníamos las mamás de nuestro bolsillo para darle a todos, hoy tenemos ayuda de algunos comercios, pero no alcanza”, manifestó la santafesina.

Reclamos
Aprovechando la oportunidad de tener un medio de comunicación para expresarse, Blanca detalló los problemas con los que debe convivir el barrio. “Nuestro sector no cuenta con casi ningún servicio, además no tenemos asfalto, no contamos con líneas de colectivos que entren al barrio, ni siquiera entra la policía o las ambulancias”, reclamó.
Por otro lado explicó: “Como el barrio no se presenta como seguro, los remises y taxistas no entran a buscarte. Por lo tanto, si tenés que trasladarte hay que ir a esperarlo a la avenida”.
Quienes estén interesados en colaborar con la institución, pueden comunicarse con el teléfono celular de Blanca Mendoza: 155 112 043. “Esperamos que el efecto multiplicador de ayudar se propague en la población y que poco a poco podamos ir construyendo entre todos un lugar que ayude a los niños de barrio Las Lomas, uno de los más vulnerables de la ciudad”, finalizó Blanca.

Solidaridad

“El pastor del barrio vino a pedirme que lo haga los domingos, pero la verdad es que tuve que negarme porque no tenemos suficiente alimento”, destacó la ciudadana.
“Nuestra actividad surgió luego de que el comedor del barrio fue asaltado y que dejó de funcionar”, explicó Blanca y agregó: “Tenemos abiertas las puertas para todas las mamás que quieran sumarse a nuestra tarea de colaboración y solidaridad”.