Una cena solidaria para que Marisol vuelva a caminar
La niña fue operada de cadera y para recuperarse necesita un hidromasaje. Su profesor de natación organizó una tallarinada para recaudar fondos. Será mañana en República del Oeste
Marisol Eva Cuevas tiene 11 años, nació en un pueblo del sur de la provincia de Santa Fe (Los Cardos, departamento San Martín) en el seno de una familia de muy bajos recursos. Como su mamá no podía solventar los gastos que requería la beba y su hermanita –son mellizas–, más los gastos de sus otros seis hermanitos, la pequeña se trasladó a vivir con Juana Nadal, una vecina del lugar con muy buen corazón y ganas de ayudar.
Un tiempo después, Juana y sus hijos –quienes querían a Marisol como a su propia hermana– debieron trasladarse a Santo Tomé y por tanto debieron dejar (a pedido de la madre biológica de la pequeña) a la beba. “Intentamos seguir con nuestras vidas a pesar de que nos había quedado destrozado el corazón por no tener más a Mari con nosotros”, relató Juana Nadal, de 47 años, en diálogo con Diario UNO y agregó: “Unos años más tarde nos llegó el comentario de que no estaba bien; fue así que viajé al pueblo a buscarla y en seguida hablé con su mamá para traerla”.
Marisol tenía tres años y sólo alcanzaba los 8 kilos. Primero fue atendida en el Samco de Santo Tomé y más tarde en el Hospital de Niños Orlando Alassia. “Gracias a los esfuerzos médicos y a las ganas que ella misma tiene de salir adelante, Marisol logró desarrollarse con normalidad, comenzar a hablar y caminar con la ayuda de prótesis. Pero, producto de la debilidad de sus huesos sufrió una rotura de fémur y debió ser operada cuatro veces”, explicó Juana.
Por otro lado, la hoy tutora encargada junto a su esposo, Carlos Casanova (63), explicó: “Ella ahora está impedida de caminar, puede hablar poco y nada y eso fue producto de las más de 16 horas de anestesia que debió pasar y por la debilidad que ya acarreaba por el alto grado de desnutrición que tuvo”.
Actualmente, los profesionales que la atienden en Rosario decidieron que Marisol deje de trabajar la parte torácica (que desarrollaba en sus clases de natación) y comience a tomar mayor fuerza en sus piernas. “Existe la posibilidad de que vuelva a caminar”, dice con lágrimas en los ojos Juana y eso será sólo posible si consigue pasar seis horas diarias (aproximadamente) en un hidromasaje.
“Nosotros pensamos junto con mi esposo en sacar un crédito para poder pagar la instalación del aparato, porque sabemos que es muy costoso el gasto; pero el profesor de natación de Mari nos ofreció la posibilidad de hacer una tallarinada a beneficio. Todo surgió de parte de los profes del gimnasio (Corfu) y realmente estamos más que agradecidos por su gesto espontáneo y solidario para con mi pequeña”, comentó Juana.
El encuentro se desarrollará mañana a las 21 en el club República del Oeste. El costo de la tarjeta es de $18 y sólo se pide que los asistentes lleven vajilla y una fuente cada cuatro personas. Allí habrá servicio de buffet.
El título de mamá encaja muy bien para la joven mujer y así es como la llama Marisol. “Ella es muy dulce con nosotros; lo que hacemos es de corazón, desde el primer día que la vimos nos llenó el alma y no podemos hacer más que ayudarla”, explicó la mujer que trabaja realizando costuras en forma particular en su domicilio y masajes.
Por su parte, su esposo “es jubilado municipal y también hace alguna que otra changa; porque los gastos que tenemos son muchos”, dijo Nadal.
Estimulación
Marisol hoy tiene 11 años y sus ganas de aprender no tienen límites. Todos los días recibe la asistencia de una maestra especial y dos asistentes que la ayudan a realizar tareas particulares. Además, cuenta con la atención de una psicopedagoga, una estimuladora temprana, un psicomotricista, psicólogo, kinesiólogo y un profesor de educación física.
“También contamos con la ayuda de la gente del Centro Balear que en forma desinteresada accedieron a ayudar a Marisol aceptándola como nieta de mi padre con sólo presentarle el papel de tutoría legal que tengo en mi poder. De ellos recibimos dinero todos los meses que nos sirven para cubrir los gastos que tenemos de pañales (usa cerca de seis por día) y de médicos y profesionales”, comentó la mamá.


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