Las carreras más elegidas hoy no son las que se necesitan
La mayoría de los aspirantes se inscriben para cursar carreras ligadas a las ciencias sociales y humanísticas. Sin embargo, las empresas buscan especialistas en ciencias básicas y aplicadas
El sistema universitario argentino vive inmerso en una paradoja. Existe un grupo de disciplinas que el país necesita con urgencia, de acuerdo con información que maneja el Ministerio de Educación de la Nación. Sin embargo, la elección académica de los aspirantes –es decir quienes quieren estudiar determinada carrera, independientemente de que completen el ingreso o no–, tanto en universidades públicas como privadas, se orienta hacia áreas que ya están saturadas.
Cuando se acerca fin de año miles de estudiantes de la secundaria se apuran en decidir un proyecto de vida profesional. Los psicólogos explican que la vocación nace del autoconocimiento: es la personalidad en cuanto a gustos, habilidades, intereses, fortalezas, además de debilidades o aspectos negativos que la persona reconoce en sí misma.
La educación de grado es una forma de inversión. Eso lo saben, especialmente, aquellos padres que costean una universidad privada. Cuando abonan entre 600 y 900 pesos mensuales para que sus hijos estudien alguna carrera, ruegan que a largo plazo la inversión dé frutos.
Más allá de que existen cientos de universidades de gestión privada, en la Argentina el núcleo de la educación es estatal. Una millonaria inversión que financian los contribuyentes beneficia a la sociedad en su conjunto: la usufructúan quienes se forman en universidades del Estado y también quienes se sirven de profesionales formados en ellas.
Como en toda inversión, también se podría analizar si los recursos destinados aportan un rédito económico concreto.
En este sentido, el Ministerio de Educación de la Nación promueve, mediante becas, el estudio de ciertas carreras universitarias, en vistas a un modelo de desarrollo futuro.
Allí se destacan las ingenierías, especializaciones en medio ambiente, en industria, en agro, además de profesorados en ciencias básicas y enfermeros. Actualmente faltan personas con habilidades u oficios específicos. La coincidencia general es que no faltan sino que, por el contrario, estarían sobrando profesionales en las áreas humanística y social.
Lo público y lo privado
Un informe de la cartera educativa nacional sobre las materias elegidas por los aspirantes en 2006, 2007 y 2008 da cuenta de cómo las preferencias de los argentinos no se mueve de acuerdo a las necesidades expresadas por el mercado laboral ni la gestión estatal.
Analizando el total del sistema se registra un crecimiento del 2,4 por ciento sobre el total de las Ciencias Aplicadas y Básicas y un decrecimiento de menos del uno por ciento en las Ciencias Sociales. Si bien no son cambios sustanciales, se deben analizar como tendencias de quiebre a situaciones que se venían presentando y requiere de otros análisis adicionales.
Sin embargo, realizando un análisis por régimen de gestión se puede observar una diferencia entre aspirantes de las Ciencias Aplicadas más las Básicas y las Sociales. Mientras que en las instituciones de gestión privada más del 54 por ciento de los aspirantes se anota en carreras de la rama de Sociales y alrededor del 17 por ciento opta por las Aplicadas o Básicas, en el ámbito de las instituciones de gestión pública esta diferencia no se observa (33,6 por ciento contra 36,5 por ciento).
Para comprender esta situación hay que analizar las ofertas de títulos, ya que la oferta de las instituciones de gestión pública en las ramas de básicas y aplicadas duplica a la oferta de gestión privada. Cabe destacar que la cantidad de títulos que registran aspirantes en las instituciones de gestión privada dentro de las Ciencias Básicas son 20 mientras que las instituciones de gestión pública registran aspirantes en más de 90 títulos. Dentro de las Ciencias Aplicadas las instituciones de gestión privada registran aspirantes en 113 títulos y las de gestión pública en 323. En el campo de las Ciencias Sociales hay aspirantes registrados para 160 títulos de instituciones de gestión privada y 208 de pública. Es decir que en todos los casos es la gestión pública la que tiene mayor variedad de títulos.


Santa Fe















