Se cumple un año del milagro llamado Julia
En noviembre de 2008, la historia de la pequeña Julia María Ingaramo pudo verse en los diarios más importantes del país. Es que la santafesina, a la que le habían diagnosticado una cardiopatía congénita, necesitaba un trasplante de corazón.
Fue el 18 de ese mes cuando la operación se concretó y hoy, a un año, la pequeña recibió a Diario UNO en su casa.
Con tres años y pocos meses, Julia es una niña feliz. Juega, habla mucho, hace travesuras; siempre controlada por sus papás o familiares “porque hay que tener cuidado de que no se exponga demasiado a estar en contacto con otros que puedan contagiarles algo”, dijeron los familiares.
“Transcurridos los días cruciales del posoperatorio y a poco más de una semana la nena comenzó a querer volver a caminar, a estar inquieta y su hermosa sonrisita volvió a su rostro”, dijo su mamá.
Por prescripción médica, Julia debió realizarse controles de rigor una vez al mes. “Ahora, y tal como lo pronosticaron los médicos está mucho mejor y por eso nos dieron tiempo hasta enero para volver a la Fundación Favaloro, donde fue atendida desde un comienzo”, aclaró Alejandra.
Agradecimientos
Cuando el donante histocompatible llegó, para alegría de todos, los papás de Julia no lo podían creer.
“Ni los médicos, podían creer cómo evolucionó. Cada vez que ingresaba a internarse por algún problemita de salud, rápidamente respondía al tratamiento y evolucionaba. Es una luchadora”, concluyó la mamá.
“Dios nos concedió la gracia del milagro con María Julia”, dijo su madrina Claudia y agregó: “Tenemos que agradecer a la familia del niño donante que fue la que tomó la decisión de dar, algo que no es fácil”.
“Para nosotros es un milagro de vida y estamos muy agradecidos a todos los que nos ayudaron y apoyaron en su momento”, explicó Alejandra su mamá y concluyó: “También a todos, los que siempre estuvieron para dar una palabra de aliento, una mano, la contención. A todos gracias”.


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