Pese a las críticas, Lula recibió al presidente iraní en Brasilia
El mandatario brasileño defendió el derecho de Irán de tener un plan nuclear con fines pacíficos. Firmó con su colega varios acuerdos. Pero el gobernador de San Pablo cuestionó el recibimiento
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, reconoció ayer el derecho de Irán de desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos y exhortó a su colega Mahmud Ahmadineyad al diálogo con los mandatarios que acusan a su país de supuestos objetivos bélicos. Lula se reunió ayer con Ahmadineyad en Brasilia, en el marco de la visita de Estado del mandatario iraní, durante la que firmaron nuevos acuerdos de cooperación en áreas como energía, ciencia y tecnología, agricultura y biocombustibles.
Tras la ceremonia de firmas de los acuerdos, el jefe de Estado brasileño reconoció el “derecho de Irán de desarrollar un programa nuclear para fines pacíficos, con pleno respeto a acuerdos internacionales”.
Sin embargo, destacó que el gobierno brasileño estimula a Irán “a seguir contactos con los países interesados para encontrar una solución justa y equilibrada para la cuestión nuclear iraní”, y afirmó que “Brasil sueña con un Medio Oriente libre de armas nucleares”, tal como ocurre América latina.
Por la paz en Medio Oriente
Por otra parte, Lula enfatizó el repudio de Brasil a “todos los actos de intolerancia o el recurso al terrorismo”, y defendió un esfuerzo por alcanzar la paz en el Medio Oriente, en base “al derecho del pueblo palestino a un Estado viable y a una vida digna al lado de un Estado de Israel seguro y soberano”.
Al respecto, el mandatario sugirió que Irán se incorpore a ese esfuerzo, ya que las negociaciones por la paz en el Medio Oriente requieren “de nuevos interlocutores genuinamente interesados en la paz” y de “construir canales de confianza”.
“Irán puede tener un papel decisivo. Confiamos en la experiencia milenaria de su cultura para construir un orden armónico en su propia región”, dijo el mandatario brasileño, quien aludió indirectamente al apoyo de Teherán a la organización radical palestina Hamas al afirmar que, para alcanzar la paz, habrá que “lograr la unidad de los palestinos, sin la cual sus aspiraciones de libertad no podrán ser alcanzadas”.
Ahmadineyad se limitó a destacar el apoyo de Brasil al desarrollo iraní de la energía nuclear, y sostuvo que su país desea “un mundo libre de armas de destrucción masiva, particularmente armas nucleares”.
Más tarde, en una conferencia de prensa conjunta, Ahmadineyad atribuyó las sospechas lanzadas sobre el programa nuclear iraní a “las naciones occidentales” que “se unieron contra Irán sin ninguna razón justificable”.
La visita a Brasil de Ahmadineyad, quien hoy viajará a Bolivia y concluirá su gira por la región en Venezuela, fue criticada por la oposición brasileña, entre otras cuestiones, porque su ministro de Defensa, Ahmad Vahidi, está acusado por la justicia argentina de participar en el atentado a la mutual judía Amia.
El gobernador de San Pablo y principal líder opositor, José Serra, lamentó que el gobierno reciba “de brazos abiertos al hombre cuyo ministro de Defensa es procurado por Interpol debido al atentado a la Amia que causó en 1994 la muerte de 85 personas”.


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