“La guerra con Chile hubiese sido una tragedia irreparable”
Cristina Fernández dijo que “haber evitado una guerra fue un logro de Juan Pablo II y el cardenal Antonio Samoré”
La presidenta Cristina Fernández, resaltó ayer las buenas relaciones con Chile y dijo que el Tratado de Paz y Amistad firmado entre los dos países en 1984 es válido para otras situaciones similares en el mundo.
Fernández hizo esas manifestaciones en el discurso que pronunció ante el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, la presidenta de Chile, Michelle Bachellet, y destacados cardenales y cuerpo diplomático que asistieron en la Casina Pío IV del Vaticano a la conmemoración del 25º aniversario de ese acuerdo, en el que medió la sede religiosa y se negoció en ese lugar.
Recordando el Tratado, Fernández manifestó que se evitó “una tragedia irreparable, una guerra entre Chile y Argentina que hubiera deparado durante mucho tiempo situaciones como las que todavía persisten en la región”.
Agregó que el acuerdo de paz y amistad devolvió la “tranquilidad” a los dos países, que comparten la segunda frontera más extensa del mundo.
La Presidenta recordó que evitar la guerra fue un logro del papa Juan Pablo II y del cardenal Antonio Samoré, a los que llamó “buenos mediadores”.
Cristina Fernández agregó que el mundo actual necesita buenos mediadores como Juan Pablo II y Samoré para evitar “otros escenarios de guerra, de confrontaciones”.
“Venimos a recordarles (al Papa Wojtyla y a Samoré) y a agradecerles el gesto, a ponerlos como testimonios de mediación. Un mediador es alguien que no está ni de un lado ni de otro, sino de la paz y entonces con esa convicción se pueden encontrar soluciones”, señaló Férnández.
Michelle Bachelet, por su parte, expresó su alegría y la del pueblo chileno por esta conmemoración en el Vaticano y señaló que gracias a la mediación de Juan Pablo II y el trabajo de Samoré se evitó un enfrentamientos “entre hermanos” y se abrió el camino a la cooperación entre ambas naciones.
“Es el momento de recordar y agradecer a todos los que hicieron posible ese tratado, especialmente a Juan Pablo II, al cardenal Samoré y la Santa Sede. Pudimos mantener la paz”, afirmó Bachelet, que resaltó del Papa y del purpurado la sabiduría y talento.
Agregó, echando mano a las palabras pronunciadas por Juan Pablo II cuando se firmó el acuerdo el 29 de noviembre de 1984: “Nuestros pueblos son conscientes de que con la firma del tratado se acercaron aún más y pueden vivir jubilosos en la atmósfera de la concordia”.
Bachelet agregó que con el retorno de la democracia en ambos países se profundizaron las relaciones bilaterales, hay una mayor cooperación entre los dos pueblos y se han asentado los valores democráticos, los derechos humanos, la paz y se desterró cualquier atisbo de conflicto.
La Presidenta chilena subrayó que el tratado de 1984 ha dado frutos “y en abundancia” y que ello se ve en el nuevo tratado firmado ahora entre los dos países.
Por su parte, el papa Benedicto XVI señaló que la firma del Tratado de Paz y Amistad fue una “solución digna, razonable y ecuánime” que evitó el conflicto entre las dos naciones.
“Este acontecimiento forma parte de la gran historia de las dos naciones y de América latina”, sostuvo el sumo sacerdote en un discurso leído en español en la Sala Clementina del Vaticano.
Asimismo, el Papa consideró que el tratado “está indisolublemente unido a la figura de Juan Pablo II” de quien dijo que estuvo “unido por sentimientos de afecto a las naciones en sintonía con su incansable labor como mensajero de la paz”.


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