Las adicciones crecen y las comunas no reciben apoyo
Así lo muestra un sondeo hecho en 60 localidades de la provincia. Dicen que el alcohol es lo más preocupante y que la Nación no federaliza su accionar
Las adicciones suelen ser un secreto a gritos en las localidades pequeñas, pero a la hora de tomar al toro por las astas funciona un sistema de intrigas, rumores y, sobre todo, falta de datos concretos. Con esta certeza, el diputado nacional Fabián Peralta (Coalición Cívica) realizó desde su banca un sondeo del mapa de adicciones en 60 municipios y comunas de la geografía provincial. El incremento del consumo, la problemática del alcohol, la falta de información y el escaso apoyo de los organismos nacionales competentes aparecen como constantes.
Del trabajo, que se hizo básicamente a partir de contactos con jefes comunales, participaron 60 localidades de los 19 departamentos y de todos los signos partidarios divididos en 10 municipios y 50 comunas. Según el estudio, el 45 por ciento de los dirigentes consultados aseguró que el consumo de drogas, tanto legales como ilegales, aumentó en sus poblaciones, pero uno de cada cuatro no pudo contestar esta pregunta.
De las llamadas drogas legales, lo que más a afecta es el alcohol, con el 67,9 por ciento, y el tabaco (un 15,4 por ciento). En cuanto a las ilegales; las más preocupantes son la marihuana, que afecta al 9 por ciento; la cocaína (al 5 por ciento) y los psicofármacos (2,6 por ciento). El sondeo, de todas formas, no apunta a saber cuál es exactamente el consumo de esas drogas en cada localidad –que implicaría una investigación estadística mucho más exhaustiva– sino a relevar la percepción que hay sobre su consumo.
Las partidas para 2010
El legislador advirtió que el presupuesto de la Sedronar será en 2010 de 48,5 millones de pesos, pero que de ese monto “la mitad se va en sueldos y cuestiones operativas, y lamentablemente no queda mucho para la solución de estos problemas de adicción”.
Juan José Arreola, jefe comunal de Carmen, localidad de 2.500 habitantes próxima a Venado Tuerto, sostuvo: “La comuna, los vecinos y la policía nos reunimos una vez al mes y evaluamos el tema del alcohol. A los menores no se les vende ni en kioscos ni en boliches”, dijo, aunque admitió que “por ahí los pueblos que están en las rutas nacionales tal vez tengan problemas, sobre todo de drogas”.
Lo que preocupa tanto a mandatarios como al legislador –que en marzo presentará un proyecto para que el Sedronar federalice realmente su accionar– es que el problema avanza y se sienten “solos en la lucha contra las adicciones”.


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