San Justo fue sorprendida por el paso de una “cola de tornado”
El fenómeno ocurrió el domingo por la tarde cuando fuertes vientos derribaron árboles y volaron techos. No hubo que lamentar víctimas fatales, sólo una persona herida con un corte por una chapa
En la calurosa tarde del domingo, la tranquilidad de la ciudad santafesina de San Justo se vio opacada por un temporal de fuertes vientos que, según confirmó el intendente de esa localidad, el ingeniero Marcelo Mauro, “se trató de la cola de tornado”, pero trajo la sombra de la catástrofe ocurrida en 1973, cuando un vendaval con ráfagas de más de 400 kilómetros por hora provocó la muerte de 50 vecinos del lugar y más de 300 heridos, algunos de gravedad.
“Alrededor de las 18.30 comenzó el tornado, algo que provocó entre los habitantes una sensación de terror, sobre todo por la historia que tiene la ciudad, del episodio que ocurrió en el 73 cuando el tornado devastó el pueblo”, aseguró Marcelo Mauro en una radio local.
El fenómeno estuvo acompañado, además del fuerte viento, por el movimiento de las nubes, similar al hongo de la bomba atómica. “Muchos hablan de una cola de tornado porque pasó más alto que aquella vez, hace 36 años. Muchos describían en el movimiento de las nubes a cómo se forma el hongo de una bomba atómica y hasta algunos hablaban de nubes verdes y eso es lo llamativo, además la forma en la que galopaban las nubes a una velocidad terrible”, describió el intendente sanjustino.
Al mismo tiempo también hizo referencia a que no hubo que lamentar víctimas humanas. “Sólo una persona resultó herida y no de gravedad, cuando una chapa que era arrastrada por el vendaval se le clavó en la cara dejándole, afortunadamente, sólo un corte y poco profundo”, detalló el mandatario.
Sólo daños materiales
El intendente de la localidad aseguró que los fuertes vientos provocaron daños en una escuela en construcción que casi estaba totalmente terminada; y el tinglado de un galpón comercial se voló totalmente, obligando a trasladar las máquinas y mercadería que allí se encontraban guardadas porque quedó inutilizable. Pero gran cantidad de árboles fueron sacados de raíz y arrancaron consigo cables de energía que dejaron sin el suministro eléctrico a los habitantes hasta las 2 de ayer.
Ante el panorama de desesperación y preocupación que vivieron los habitantes de San Justo, Marcelo Mauro agradeció la labor de los agentes de la Empresa Provincial de la Energía –EPE– que pasaron varias horas prestando el servicio.
“Hay que destacar el trabajo de los empleados de la EPE que estaban de guardia porque salir a trabajar en esas condiciones es elogiable y además a la gente de la Municipalidad de San Justo que colaboró para realizar las distintas tareas de limpieza porque las bocas de tormenta estaban tapadas con ramas y árboles y si llovía íbamos a estar en problemas. También hubo una coordinación importante desde Defensa Civil con la policía de la localidad y Gendarmería que estaban preparados para actuar”, manifestó el intendente sanjustino.


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