Estados Unidos enviará miles de soldados más a Afganistán
La nueva ofensiva contra los rebeldes Talibán será presentada hoy por Barack Obama. El mandatario tiene previsto anunciar un nuevo despliegue de entre 30.000 y 35.000 marines
El presidente Barack Obama anunciará hoy una vasta revisión de su estrategia para la impopular y difícil guerra de más de ocho años en Afganistán, incluyendo el envío de miles de refuerzos, una aclaración de las metas y una delineación de un plan de salida. Considerada una de las medidas más audaces de su presidencia, y frente a cadetes de la academia militar de West Point, Obama tiene previsto anunciar el despliegue de entre 30.000 y 35.000 soldados más como parte de su nuevo plan para “terminar el trabajo” en Afganistán.
Ocho años después de que Estados Unidos invadiera el país y derrocara a los talibanes por refugiar a Osama Ben Laden y a su red Al Qaeda tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Obama también tiene pensado presentar una estrategia de salida en su discurso.
El propio oficialismo demócrata ya está poniendo condiciones –si es que no oponiéndose– a una mayor participación en una guerra cada vez más comparada con la de Vietnam, que terminó con una indigna derrota y signó la presidencia de otro demócrata, Lyndon B. Johnson, 40 años atrás.
Los sondeos muestran además que la opinión pública tiene una visión crecientemente negativa del conflicto, que costó al país cientos de bajas militares y onerosos recursos justo en un período de dificultades económicas con pocos precedentes.
Cuando Obama llegó a la Casa Blanca, en enero, en Afganistán había 35.000 soldados estadounidenses combatiendo a los talibanes, que en los últimos tres años se reagruparon y hoy controlan extensas zonas del país.
Luego de un refuerzo inicial en febrero, la cifra de efectivos actual es de 68.000, por lo que se espera que, con su anuncio, Obama triplique el número de soldados de su país en Afganistán.
Unos 42.000 militares de varias naciones, bajo mando de la Otan, completan el contingente de tropas extranjeras en suelo afgano.
El vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo ayer que Obama habló por video conferencia con el comandante de las fuerzas en Afganistán, general Stanley McChrystal, y con el embajador en Kabul, Karl Eikenberry, y tuvo también contactos con su pares francés, Nicolas Sarkozy, y ruso, Dimitry Medvedev, y con el premier británico, Gordon Brown.
El ex presidente George W. Bush, predecesor de Obama e iniciador de la guerra, enfrentó gran resistencia cuando envió 20.000 soldados más a Irak en 2007, y aunque se atribuyó a la medida el haber mejorado la seguridad en el país, Obama afronta hoy objeciones muy similares.
El 2009 fue el más letal para las fuerzas extranjeras en Afganistán. Más de 900 soldados estadounidenses murieron desde el inicio del conflicto, y el mes pasado fue el más mortífero de toda la guerra para las fuerzas de EE.UU., con 74 bajas.
Además de la cifra de víctimas, las guerras en Afganistán e Irak costaron ya 768.800 millones de dólares, y para fines del corriente año fiscal (octubre de 2010) el costo se aproximará al billón de dólares, según estimaciones del Congreso.


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