El traslado de las discotecas a la ruta 168 genera polémicas
Comenzaron a oirse las voces de los empresarios en torno al proyecto sancionado por el Concejo Municipal. En un plazo de tres años, todos los boliches y pubs deberán estar fuera de la Recoleta
Son quizás las primeras de muchas voces que se manifestarán al respecto. Los empresarios de la noche santafesina comenzaron a expresar su preocupación en relación a la ordenanza que prevé que, en menos de dos años y medio, las discotecas y los pubs hayan salido de la zona de la Recoleta y se encuentren a las afueras de la capital provincial, a la vera de la ruta nacional Nº 168.
La mayoría de los consultados por Diario UNO prefirió el anonimato, debido a que aún no existe una comunicación oficial para que empiecen a gestionar la mudanza. En general, tampoco conocían las condiciones bajo las cuales el Ejecutivo implementará la medida avalada por el Concejo Municipal.
Sí hicieron hincapié en que “no se escucharon las conclusiones de la audiencia pública que se realizó en el recinto de sesiones, en la cual los presentes (a excepción de los vecinos) dejaron claro el rechazo a la nueva ubicación prevista para los boliches”.
De acuerdo a lo establecido por los ediles –con el voto negativo de María Lastra y la abstención de Alejandra Obeid y de Luciano Leiva– la actividad confitería bailable sólo será permitida en las avenidas Gorriti, Aristóbulo del Valle desde su intersección con Gorriti hacia el norte, Alem, áreas circundantes a la ruta Nº 168, Vuelta del Paraguayo y Alto Verde.
Además de la relocalización, la normativa establece parámetros en cuanto a comedores bailables y pubs. En el caso de los primeros, se les prohibió el cobro de entradas, tiquets o cualquier otro instrumento que no represente lo consumido en el restorán, y resulte determinante el carácter accesorio de la actividad bailable o artística, y como tal ligada a brindar un plus en el servicio ofrecido a los clientes.
En tanto, los pubs que se encuentren en funcionamiento en la actualidad podrán seguir funcionando en los rubros gastronómicos y espectáculos artísticos, debiendo cesar las actividades bailables antes del 31 de agosto del año próximo.
En esa misma fecha, las confiterías bailables que se encuentren en funcionamiento en el presente, deberán cesar en su funcionamiento, a menos que opten por acogerse al proceso de relocalización.
Los titulares de las discotecas a relocalizar gozarán de un plazo de 30 meses para la permanencia de la actividad en su emplazamiento actual, a contar desde el momento de la escrituración del terreno al cual se trasladarán.
La apertura del nuevo local en la zona prevista y el cierre en el espacio actual deberán realizarse en forma simultánea. Las obras para la relocalización deberán dar inicio dentro del plazo de los seis meses, a contar desde la firma de la escritura.
Concluido el proceso de selección y determinados los incentivos para cada uno de los interesados, la Municipalidad de Santa Fe celebrará con cada uno de los titulares de los locales a relocalizar un convenio para la concesión de terrenos municipales.


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