Malestar en el kirchnerismo por la derrota en Diputados
En minoría, luego del revés electoral de junio, el oficialismo debió ceder espacios de poder en la Cámara de Diputados en la sesión del jueves, en la que juraron los 127 nuevos legisladores
Lejos de ceder, el malestar y las críticas del kirchnerismo por la dura derrota sufrida el jueves en la Cámara de Diputados aumentan con el paso de las horas. Tal como ocurrió en el crispado debate del jueves, el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, fue el principal vocero de los cuestionamientos. El legislador volvió a cuestionar la decisión de la oposición de avanzar, en principio sin el oficialismo, para lograr el control de todas las comisiones de la Cámara baja.
“Se rompió la tradición parlamentaria de muchísimos años según la que la primera minoría tenga la vicepresidencia primera y la mayoría en las comisiones que hacen a la gobernabilidad”, se quejó el diputado santafesino.
“Nosotros somos la primera minoría de la Cámara y claramente esa situación no fue reconocida como en años anteriores”, añadió.
Un hecho inédito
“Nunca todos los bloques de la oposición se juntaron para imponer una mayoría al oficialismo en la decisión de la conformación de las cámaras y las comisiones”, planteó. Enseguida reconoció: “Es un hecho nuevo. Hay que aceptarlo y tenerlo en cuenta”.
Por otra parte, Rossi negó que Néstor Kirchner, que juró por primera vez como diputado, rompió el acuerdo al que habían llegado el oficialismo y oposición tres horas antes de la sesión.
Reconoció que el debate del jueves fue “difícil” para el kirchnerismo, pero intentó minimizar sus efectos. “Hubo discusiones como ocurre en este tipo de escenarios, pero sin conflicto hacia el interior de nuestro bloque”, afirmó.
Amplia mayoría opositora
La oposición, con la renovación de sus miembros, logró imponer el jueves una amplia mayoría y se garantizó, como consecuencia, el control de todas las comisiones del cuerpo. Además, se alzó con la vicepresidencia primera de la Cámara, que recayó en el diputado radical Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente.
En una sesión cargada de entrecruzamientos, el oficialismo apenas pudo salvar su honor al aceptar la vicepresidencia segunda del cuerpo, que ocupará la mendocina Patricia Fadel, y las presidencias de 20 de las 45 comisiones, entre ellas la estratégica Presupuesto y Hacienda.
En la integración de esta comisión, al igual que en las de Asuntos Constitucionales, Peticiones, Poderes y Reglamento y Juicio Político –consideradas claves para la gobernabilidad– el oficialismo y sus aliados retendrán la mitad menos uno de sus miembros, una concesión que otorgaron los opositores y que le facilitará al oficialismo el armado de sus mayorías. Fue la única concesión para evitar que todo termine en un escándalo mayúsculo.


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