Molestan las formas, también el contenido de los proyectos
Diputados y senadores del PJ critican al gobierno de Hermes Binner por la falta de análisis en el tratamiento de la reforma fiscal y el Presupuesto 2010
Para el justicialismo santafesino los modos son importantes, casi tanto como las cuestiones estructurales. Por lo menos así lo hacen saber permanentemente diputados y senadores opositores al momento de opinar sobre el megaproyecto económico que el gobierno de Hermes Binner envió a la Legislatura para aprobar el Presupuesto 2010, la armonización impositiva y la autorización para tomar endeudamiento, entre otras cosas.
Es decir, legisladores obeidistas y reutemanistas no sólo critican las variables –técnicas y políticas– con las que fueron elaborados los proyectos, sino también el hecho de que todas esas iniciativas deban ser discutidas en un mismo momento. El oficialismo pensó bien su estrategia, aunque ahora habrá que ver cuáles son los resultados, porque la decisión de discutir de manera integral el paquete de leyes molestó al PJ.
Ocurre que los dirigentes de la oposición están obligados a tener que debatir sobre una reestructuración tributaria, situación que en el año obviaron –los senadores– al rechazar la reforma fiscal 2008 sin siquiera haberla discutido en ninguna de las comisiones de la Cámara alta.
Al respecto, el senador justicialista y presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Juan Carlos Mercier, envió una nota al ministro de Economía Ángel Sciara donde le solicita que proporcione información financiera específica con el objeto de posibilitar a la comisión que dirige “abocarse de inmediato al análisis” del Cálculo de Recursos y Gastos, “de modo de permitir su tratamiento en el menor tiempo posible”.
Entre otras cosas, el representante departamental de La Capital quiere conocer cuál es el “dictamen de Fiscalía de Estado y demás organismos de asesoramiento jurídico pertinentes, sobre la viabilidad legal de que la Ley de Presupuesto Anual incluya disposiciones permanentes, como lo son las reformas de normas de carácter fiscal y endeudamientos varios”.
Además, Mercier quiere saber el “monto al que asciende la totalidad del servicio de las deudas con vencimiento durante 2010, indicando la proporción a que ascendería el servicio de la totalidad de la deuda respecto a la renta provincial”. También cree necesario conocer “el saldo de las disponibilidades no invertidas del sector público provincial al 30 de noviembre del corriente año y sus estimaciones al cierre del presente ejercicio en base a los niveles de ejecución a esa fecha, por fuente de financiamiento”.
Varios de los planteos realizados por el senador reutemanista ya fueron girados al gobierno provincial –a lo largo de los últimos meses– a través de diversos pedidos de informes que aún no fueron contestados. Por ese motivo, Mercier marca la cancha y pone como condición para comenzar a debatir los proyectos de Presupuesto 2010 y la reforma impositiva que le contesten algunas de las consultas.
Poco margen para dialogar
El diputado provincial justicialista, Marcelo Gastaldi, dijo que los legisladores oficialistas “buscan atajos para evitar el debate y le agregan desinformación para confundir”. Además opinó sobre la fallida reunión de la comisión de Presupuesto en Diputados, el jueves pasado, en la que se iba a comenzar a estudiar el paquete de leyes económicas.
“En realidad, (los legisladores del FPCyS) no lograron juntar quórum con sus propios diputados y no tuvieron mejor idea que hablar de un faltazo del PJ. Estas actitudes van en detrimento del diálogo y apuntan a imponer un criterio numérico que nada tiene que ver con los sanos mecanismos de un cuerpo plural y democrático como es la Legislatura”, manifestó Gastaldi.
El dirigente obeidista cree “necesario recordar que la fecha constitucional de envío del presupuesto es antes del 30 de septiembre, y que el ingreso en esta oportunidad fue el 26 de noviembre, casi 60 días más tarde y el día de la última sesión ordinaria”.
En relación a la actitud del Frente Progresista, opinó que el objetivo que tienen es “evitar debatir no ya con la oposición sino de cara al ciudadano santafesino, un déficit de 1.600 millones de pesos, un endeudamiento indefinido en cuanto a monto y destino y un impuestazo para seguir aumentando el gasto corriente”. Por último, Gastaldi dijo: “Es inevitable afirmar que en la administración del gobernador Hermes Binner hay síntomas de autoritarismo”.


Santa Fe















