Fraticelli pide que no se cuestione su absolución
El ex juez de Rufino dice que si objetan lo dispuesto por la Cámara Penal de Venado Tuerto lo juzgarán dos veces
La defensa de Carlos Fraticelli pidió ayer a la Cámara Penal de Venado Tuerto para que se desista de cuestionar la absolución al ex juez de Rufino. El argumento es que, si eso se hiciera, volverán a afectarse garantías constitucionales de su cliente, violando la prohibición de la múltiple persecución penal, y extendiendo más allá de lo razonable la duración que tuvo este ya largo juicio.
“El Estado ya investigó, juzgó, condenó y absolvió en segunda instancia a nuestro cliente, por lo que no puede tolerarse ni permitirse que ese mismo Estado, a través de la persecución penal pública, intente nuevamente lograr la condena de nuestro pupilo”, dice en el recurso Carlos Edwards, abogado de Fraticelli.
Edwards enfrenta con esos argumentos el requerimiento del procurador de la Corte Suprema, Agustín Bassó, que dio instrucciones para que se objete el fallo que benefició a Fraticelli, mediante un recurso de inconstitucionalidad hacia el fallo que hace dos semanas dejó libre de culpa y cargo a Fraticelli y su ex esposa Graciela Dieser, antes condenados a prisión perpetua por homicidio contra su hija Natalia.
La defensa del ex juez indica que cuestionar la absolución implica aceptar “que el Estado pueda renovar indefinidamente su intento condenatorio hasta que pudiera lograrlo en alguna instancia”. Respaldan su pedido citando jurisprudencia de la Suprema Corte de la Nación —el caso Alvarado— donde los ministros Gustavo Bossert y Enrique Petracchi postulan que “no se debe permitir al Estado que, con todos sus recursos y poder, haga repetidos intentos para condenar a un individuo por un invocado delito, sometiéndolo así a perturbaciones, gastos y sufrimientos y obligándolo a vivir en un continuo estado de ansiedad e inseguridad”.
El fallo absolutorio
Aunque en el fallo absolutorio hubo acuerdo sobre la fragilidad de la investigación, el caso cuyos vaivenes anticiparon la reforma procesal penal provincial sigue suscitando controversia. Natalia Fraticelli fue encontrada muerta la madrugada del 20 de mayo de 2000 en su casa de Rufino. Los padres dijeron que la hallaron con una bolsa en la cabeza, las manos atadas y que faltaba dinero de un hueco en el cielorraso de su habitación.
La autopsia concluyó que había sido estrangulada. Las sospechas recayeron entonces sobre sus padres. Graciela Dieser fue detenida a los cuatro días y Carlos Fraticelli seis meses más tarde, tras un jury que lo destituyó de su cargo de juez penal. Luego, un examen toxicológico detectó que la chica había consumido entre 22 y 25 pastillas de Uxen Retard, un antidepresivo contraindicado para su problema de epilepsia.
El juez que condenó a perpetua al matrimonio, Fernando Vidal, interpretó eso como parte de la mecánica homicida. Consideró que la madre de la chica la obligó a tomar las pastillas para sedarla. Las defensas, en cambio, plantearon que la chica quiso suicidarse y la droga le provocó una crisis convulsiva. La sentencia abunda en el análisis de los peritajes y en menor medida cita testimonios. Los votos tienen una estructura similar: parten de analizar si existió o no delito para llegar a una conclusión.


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