“Berlusconi fue aliado de la mafia en la década del 90”
Un mafioso declaró ante un tribunal que un jefe de Cosa Nostra le aseguró que había recibido grandes favores del hoy premier. “Pusieron el país en nuestras manos”, habría dicho el capo
Entró en la sala-búnker del Tribunal de Turín como un torbellino, rodeado de una veintena de agentes, entre los flashes de decenas de cámaras y con una gorra azul calada hasta las orejas que le ocultaba el rostro. Tomó asiento detrás de un biombo que le protegía de las miradas indiscretas, con un policía pegado a cada lado y los restantes apostados delante. Y, con fuerte acento siciliano, empezó a contar su verdad.
“Desde 1980 hasta 2000 he pertenecido a una organización terrorista-mafiosa llamada Cosa Nostra”, contó Gaspare Spatuzza, un ex mafioso con decenas de crímenes a sus espaldas, reconvertido desde hace un año en colaborador de la Justicia italiana. Sus declaraciones tuvieron lugar en el marco del juicio que se sigue contra el senador Marcello dell’Utri, durante años el brazo derecho del primer ministro Silvio Berlusconi.
El legislador italiano está siendo juzgado por colusión y cooperación con organización mafiosa, unos delitos por el que en primera instancia ya fue condenado a nueve años de cárcel. Hasta el último minuto sus abogados trataron de impedir que Spatuzza declarara en este nuevo proceso, pero no lo consiguieron. “Su testimonio es absolutamente necesario”, sentenciaba el presidente del Tribunal antes de hacerle entrar.
Así que Spatuzza habló. Y, entre otras cosas, rememoró el encuentro que a principios de los años 90 mantuvo en un bar de Roma con Giuseppe Graviano, capo de una de las más poderosas familias de Cosa Nostra. “Estaba muy contento, como si le hubiera tocado la lotería o hubiera tenido un hijo. Me dijo que habíamos obtenido todo lo que pretendíamos gracias a la seriedad de las personas con las que estábamos tratando, que no eran como esos impresentables de los socialistas. Dio el nombre de Silvio Berlusconi, y yo le pregunté si era el de la televisión Canale 5, y me dijo que sí, y que el otro era nuestro paisano Dell’Utri”, contó el ex mafioso.
“Giuseppe Graziano me dijo entonces que gracias al de Canale 5 teníamos el país en nuestras manos, que el atentado contra los Carabinieri se tenía que realizar y que con él daríamos el golpe de gracia”, añadió Spatuzza, que, al igual que en los numerosos interrogatorios a los que fue sometido desde que decidiera convertirse en colaborador de la Justicia, acusó a Berlusconi y a Dell’Utri de haber sellado un pacto con Cosa Nostra.
Según los términos del acuerdo, Cosa Nostra debía cometer varios atentados en el norte de Italia a fin de generar un clima de terror en el país que permitiera que la entrada de Berlusconi en política fuera acogida favorablemente. Y, a cambio, el Cavaliere se comprometía a mejorar las condiciones penitenciarias de los mafiosos una vez que llegara al poder.
“Eran muertos que no nos pertenecían”, aseguró Spatuzza en referencia a las víctimas de los atentados terroristas cometidos por Cosa Nostra por supuesto encargo de Berlusconi. “Yo lo consideraba una debilidad y así se lo dije a Giuseppe Graviano. Pero él me dijo que era bueno que nos echáramos unos cuantos de esos muertos a las espaldas”.
Relaciones peligrosas
Spatuzza declaró que Berlusconi y su colaborado Marcello Dell’Utri, se habrían relacionado con un conocido capo siciliano, quien cumple cadena perpetua por un mortal atentado en Florencia.
En el ataque mencionado por Spatuzza, causó la muerte de 5 personas y según los fiscales fue parte de una fallida campaña de la mafia para obligar al Estado a relajar el duro régimen carcelario de los mafiosos condenados.
Al mismo tiempo, el testigo clave de la Justicia italiana reveló que gracias a Berlusconi y a Dell`Utri el temido clan de la mafia siciliana “logró todo gracias a la seriedad de estas personas”, haciendo referencia a Berlusconi y Dell’Utri.


Santa Fe















