Sciara se quejó del lastre de los pactos fiscales que firmó el PJ
El ministro de Economía de la provincia manifestó que la pérdida de autonomía financiera se debe, en gran medida, a las concesiones que los gobiernos anteriores otorgaron al menemismo
Para el ministro de Economía de la provincia, Ángel Sciara, no sólo es importante la aprobación de la armonización tributaria en la Legislatura santafesina, que aportaría unos 1.200 millones de pesos más a la recaudación propia del año que viene, sino también recuperar autonomía fiscal respecto de la Nación, que se conseguiría con la sanción de una nueva ley de coparticipación por parte del Congreso argentino.
En ese sentido, mientras la política nacional no resuelva entre sus prioridades avanzar en otro modelo de distribución de fondos hacia las provincias es difícil pensar en un incremento importante de los dineros públicos para Santa Fe. Por ese motivo el funcionario criticó a los sectores del justicialismo local –reutemanismo y obeidismo– que anunciaron no acompañarán la reforma tributaria, ya que son los mismos que antes firmaron los pactos fiscales que habilitaron las detracciones que hoy son una traba financiera para la administración del Frente Progresista.
“En determinados momentos de la década del 90, con el pacto fiscal de 1992, comenzó el Estado central a transferir una serie de servicios a las provincias, y aquí hay algo llamativo, que es lo que hicieron nuestros gobernantes de entonces. Nuestros gobernantes de entonces (Carlos Menem en la Nación y Carlos Reutemann en Santa Fe) hicieron algo que el sector privado sería incapaz de hacer: firmar convenios con cláusulas nominales fijas; o sea, hoy tenemos cuatro cifras de aportes nacionales congeladas desde hace 17 años”, fundamentó su explicación el titular de la cartera económica.
Cifras inmutables
“Toda la administración pública de la provincia de Santa Fe, más que conocer la ley o el servicio que se transfirió, dice: «Llegó la 11.290.750». Por ejemplo, desde 1992, por la transferencia de educación y hospitales, se sigue recibiendo de la Nación mensualmente 11.290.750 (pesos), es decir nunca se actualizaron esos valores. Ese valor del año 92 se sigue recibiendo en 2008”, se quejó el ministro al graficar el cuadro de situación.
“Y así también tenemos la pregunta: «¿Llegó la 14.970.100?»; que es otra cifra que tiene que ver con recursos transferidos, o la cifra de 500 mil (pesos). Es decir, hay cuatro cifras muy conocidas que pasaron a ser el nombre del servicio transferido. Son cifras que quedaron inmutables en términos nominales desde el año que se fijó el convenio. Por eso, si alguien firma un convenio con una cláusula que no es reajustable, bueno, yo creo que después de discutir el reajuste de una cláusula a posteriori se va a ser mucho más difícil”, pronosticó.
Asimismo, Sciara prosiguió: “Los pactos fiscales fueron tremendos en términos de perjuicios para la provincia y en términos de perjuicios para los municipios y comunas. Menciono simplemente el primer pacto de 1992. ¿Qué es lo que se hace allí en términos generales? Ante la discusión del carácter distorsivo de Ingresos Brutos, el Gobierno Nacional propone que las provincias comiencen a eliminar algunos impuestos a determinadas actividades, evidentemente Ingresos Brutos, y que también disminuyan Sellos y ley 5.110 en el caso de la provincia de Santa Fe.
“Y esto –continuó el economista del socialismo– lo hace la provincia rápidamente, tal es así que el sector industrial y el sector agropecuario no pagan Ingresos Brutos desde 1992, están exentos de este impuesto desde ese año”.
Del total de lo recaudado en concepto de Ingresos Brutos se coparticipa un 13,43 por ciento a los municipios y comunas, por lo cual las localidades también fueron perjudicadas por las exenciones impositivas avaladas por Carlos Reutemann, ya que aumentaron los gastos tributarios.
“¿Qué es un gasto tributario? Son todos aquellos impuestos que no se recaudan por alguna excepcionalidad. Está exento de impuesto inmobiliario la casa del arzobispo, pero también están exentos todos los industriales y todo el sector agropecuario de la provincia”, dijo el ministro de Economía.
Al respecto, recién en 2004 el gasto tributario comienza a ser expresado en el presupuesto provincial por imposición de la ley de responsabilidad fiscal. Con dicho elemento a disposición se pudo cuantificar cuánto es la menor recaudación que surge de las exenciones que se otorgan.
Frente a ese panorama, en que las exenciones impositivas son millonarias, el titular de la cartera económica indicó: “Hoy debemos estar de gastos tributarios en la provincia de Santa Fe, en 1.200 millones de pesos anuales. Éstos deben ser los recursos exceptuados que no ingresan por distintos conceptos a las arcas provinciales. Este primer pacto, tiene entonces un impacto muy duro sobre la economía de la provincia y sobre los municipios y comunas”.


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