Anticonceptivos: los jóvenes los conocen, pero no los usan
Una encuesta realizada en varias provincias, entre ellas Santa Fe, indica que los adolescentes no se cuidan durante las relaciones sexuales, pese a saber cómo
Una encuesta realizada por una consultora privada el año pasado marcó que la mayoría de los adolescentes conoce los anticonceptivos pero no los utiliza en sus relaciones sexuales. Además la edad promedio de inicio en la vida sexual activa es a los 15.
El relevamiento denominado Cuidarte es Quererte consultó desde el año pasado a 1.755 adolescentes entre 14 y 19 años escolarizados en institutos de la Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.
El sondeo reveló, entre otros aspectos, que el 51,3 por ciento dijo haber iniciado su vida sexual a una edad promedio de 15 años.
Pero el 16 por ciento de los consultados afirmó no haber utilizado nunca un método anticonceptivo, a pesar de conocer la existencia de al menos dos como el preservativo y las pastillas anticonceptivas.
Esta encuesta tuvo como objetivo conocer las dudas más frecuentes sobre anticoncepción y la fuente de consulta tomada por los adolescentes para responder a las mismas.
El 55 por ciento de los adolescentes señaló que toma a un amigo como fuente de consulta sobre sexualidad, pudiendo eso ser un nuevo foco de mitos y confusión alrededor del cuidado sexual.
Los métodos mejor valorados por los chicos fueron el preservativo y la pastilla, siendo la intención de uso de un 79,2 por ciento para el condón y de un 41 por ciento para los anticonceptivos orales.
Alicia Figueroa, ginecóloga del Centro de Estudios Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), señaló que los datos que maneja esa organización advierten que “el 68 por ciento de los adolescentes sigue después de su primera relación sin usar anticonceptivos”.
Figueroa opinó que “la palabra clave es educación porque la mayoría de ellos saben de la existencia del preservativo y para qué se usa, pero no lo emplean”. La ginecóloga destacó que “cada vez es más temprana la iniciación sexual” y explicó que la falta del uso de los métodos “como el preservativo o las pastillas anticonceptivas, aumenta la posibilidad de embarazos e infecciones sexuales”.
Por eso, insistió en que “la educación sexual es un proceso que empieza en la casa” y acotó que “desde el jardín de infantes los chicos deben conocer su cuerpo y exigir respeto”.
“A partir de allí, lentamente hay que ir incorporándole otros conceptos con posterioridad hasta llegar al uso de los anticonceptivos”, destacó Figueroa. Explicó que “obviamente si la familia está ausente o no inspira confianza, los chicos buscan la información en otro lado como en el grupo de amigos y los datos pueden distorsionarse y comprometer seriamente la vida sexual”.
Otro dato obtenido fue que alrededor del 50 por ciento de los consultados tenía dudas sobre cuál es el método más efectivo, para evitar infecciones sexuales.
Sancionada el 4 de octubre de 2004
Artículo 1º - Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.Artículo 3º - Los objetivos del Programa Nacional de Educación Sexual Integral son: a) incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas; b) asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral; c) promover actitudes responsables ante la sexualidad; d) prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; e) procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.
Artículo 8º - Cada jurisdicción implementará el programa a través de: (...) b) el diseño de las propuestas de enseñanza, con secuencias y pautas de abordaje pedagógico, en función de la diversidad sociocultural local y de las necesidades de los grupos etarios; c) el diseño, producción o selección de los materiales didácticos que se recomiende utilizar a nivel institucional; d) el seguimiento, supervisión y evaluación del desarrollo de las actividades obligatorias realizadas; e) los programas de capacitación permanente y gratuita de los educadores en el marco de la formación docente continua; f) la inclusión de los contenidos y didáctica de la educación sexual integral en los programas de formación de educadores.
Qué respondieron
Concientización1.755 jóvenes de entre 14 y 19 años contestaron la encuesta
51,30% dijo haber empezado su vida sexual a los 15 años
16% confirmó no haber utilizado ningún método anticonceptivo la primera vez
55% tomó a un amigo como fuente de consulta
79,20% elegiría el condón como método anticonceptivo
41% preferiría las pastillas anticonceptivas
50% dijo no estar seguro de cuál es el método más seguro
Las entidades católicas y un punto de vista particular
La Fundación Argentina para la Mujer (Fuam) dio a conocer hace unos años el pronunciamiento que envió al Poder Legislativo poco antes de tratarse un proyecto de ley de Educación Sexual Integral en el que señala que “es un mito que en nuestro país no se imparte educación sexual”.Según la Fuam, entidad católica, una educación sexual como la que pretende la ley ya existía en la ley previa llamada de procreación responsable y “ha tenido como consecuencia justamente el aumento de los índices de embarazos adolescentes actuales”.
“E informalmente, a través de todos los medios de comunicación se bombardea a los jóvenes con información explícita y estimulante, que parece diseñada por los grandes laboratorios anticonceptivos para imponer sus productos”, agregó la entidad religiosa.
“Como padres y ciudadanos –dijo la Fuam- exigimos la justa aplicación del principio de la subsidiariedad, por la cual las entidades superiores ayudan a las inferiores sin intervenir en su vida interna y sin suplantar su competencia”.


Santa Fe















