Ya hay reservas para pasar las vacaciones en la zona costera
Familias de diversas localidades del país eligieron las cabañas litoraleñas como destino turístico para enero y febrero. Los precios más bajos se ubican en los 180 pesos por día para dos personas
La provincia de Santa Fe se posiciona ante la mirada del resto de los argentinos y extranjeros como una alternativa turística diferente, atractiva por su paisaje autóctono y las actividades que permiten disfrutar del aire libre y la naturaleza.
En diálogo con Diario UNO, cuatro complejos de cabañas de la costa litoraleña confirmaron que ya recibieron reservas para enero y febrero de 2010. Expectantes ante la plena ocupación que se produjo en el último fin de semana largo, en octubre, los empresarios aguardan una excelente temporada turística.
Si bien la mayoría de los turistas confirman todos los años en diciembre, la cantidad de consultas recibidas en los primeros días de noviembre pronostica que las plazas estarán comprometidas mucho ante de lo previsto.
Gustavo Fabris, de Cabañas Cayastá, expresó: “Ya tenemos muchas consultas, y tenemos entre el 10 y el 13 por ciento reservado por turistas para enero y febrero. La mayoría llama para consultar precios, pero aparentemente viene bien la temporada”.
Desde el complejo Paso del Tigre, también en Cayastá, Claudia Lorenz señaló que allí también ya cuentan con reservas para principios del año próximo, aunque son muchas más las consultas telefónicas para conocer los valores de alquiler.
En las Cabañas del Viejo Puerto, en Santa Rosa de Calchines, hay familias que confirmaron su alojamiento para la temporada alta y son numerosas las llamadas para averiguar las características del espacio.
En diálogo con Diario UNO los empresarios coincidieron en que, si se toma como parámetro el movimiento turístico recibido los días 10, 11 y 12 de octubre, “la actual temporada va a ser mejor que la temporada pasada. En esos días se trabajó con el ciento por ciento de las cabañas cubierto, es el termómetro que nos permite prever mucho trabajo para enero y febrero”, destacó Fabris.
En cuanto a las características de los turistas que consultan en general se trata de familias chicas (matrimonio con dos o tres hijos chicos). “En muchos casos se ponen de acuerdo dos o tres familias y reservan una cabaña por cada una de ellas”, agregó Fabris.
En menor cantidad, también se alojan en las cabañas grupos de pescadores y de amigos, seducidos por la idea de unas vacaciones distintas, con todo lo que el río tiene para ofrecer a los visitantes.
El origen de los visitantes
Claudia Lorenz destacó que los turistas llegan desde diversas localidades, pero muchos provienen de ciudades de Córdoba y de Buenos Aires. También se acercan familias de la capital santafesina, de Rafaela y de Rosario, entre otras.
Algunos complejos de cabañas comenzaron a expandir sus horizontes con campañas publicitarias en Buenos Aires y en el norte del país; por lo cual las perspectivas de la zona costera son cada vez más relevantes.
Los precios
La principal inquietud de quienes consultan por las cabañas del Litoral santafesino es el precio. Si bien los valores varían de acuerdo a la ubicación, las comodidades y los servicios, el monto más bajo (para dos personas) oscila entre los 180 y los 250 pesos por día. Para cuatro integrantes, el costo asciende a 350 pesos –en promedio–, y a partir de ahí se incrementa en 50 pesos por cada turista. En algunos complejos se establecen paquetes completos por una semana, con distintos beneficios incluidos.
Con respecto a las atracciones que ofrece cada empresa, aunque no se repiten en todas las localidades, en general poseen televisión satelital, aire acondicionado, vajilla y ropa de cama, asadores individuales, cocina, heladera, agua caliente, piscinas y servicio de mucama.
A estos servicios básicos, algunos complejos agregan gimnasio, sauna, hidromasajes, cancha de tenis con iluminación nocturna, bajada de lanchas, recreación infantil con maestra jardinera, juegos de mesa y de salón, películas y conexión wi-fi.
En relación a las actividades propuestas para los turistas, se ofrece pesca deportiva (con guías), paseos en lancha, masajes, acupuntura, visitas al circuito histórico (en el caso de Cayastá), y gastronomía.
Las opciones en la costa santafesina son numerosas y variadas, pero cualquiera de ellas constituye una alternativa válida para disfrutar las vacaciones al aire libre, en un ambiente familiar en el que grandes y chicos puedan desarrollar actividades recreativas y deportivas acordes a su edad y a sus gustos.


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