Estudiaba para policía, pero la echan por haber sido prostituta
Una joven que cursaba sus estudios para ser agente policial fue obligada a abandonar porque en 2002 tuvo una contravención por ser trabajadora sexual, pese a que la sanción ya prescribió
Una joven madre de dos hijos, de 6 y 10 años, fue expulsada del Instituto de Seguridad Pública (Isep) de Santa Fe, donde cursaba sus estudios para ser agente policial, porque en 2002 tuvo una contravención por ser trabajadora sexual, pese a que la sanción prescribió.
La mujer se había inscripto este año en la escuela policial, donde había pasado todos los exámenes con buenas calificaciones. La joven admitió que durante un tiempo ejerció la prostitución, pero luego fue empleada doméstica, trabajó en una empresa seguridad privada y más tarde como ayudante de cocina en restoranes de la ciudad de Santa Fe.
Después, inició la carrera de policía, pero en junio pasado, las autoridades del Instituto le notificaron que no podía continuar cursando debido a que la ley 12.333, en su artículo 8 inciso d, prohíbe ingresar a la escuela a personas con antecedentes contravencionales.
La joven madre reconoció que cuando uno de sus hijos “tenía dos añitos, me quedé sin trabajo, y tuve que salir a hacer eso”, en referencia a su paso por la prostitución.
“Yo me arrepiento un montón. Para mí fue un error, pero yo era chica y aparte creo que tendrían que darme la oportunidad. Fue hace siete años”, sostuvo.
Luego, agregó: “Yo no salí de aquello y vine de inmediato a inscribirme en la Escuela. Pasaron años, trabajé en muchísimas cosas. Lo mío está todo cerrado, yo no tengo nada, no le debo nada a nadie”.
“La contravención es de 2002, hice todo lo que pude hacer para que me den una oportunidad. Cuando tuve que pedir concepto en la escuela, todos se sorprendieron porque me iba bien, todo el esfuerzo que puedo hacer, lo hago porque quiero ser policía”, manifestó.
El caso fue tomado por el Inadi (Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), quienes abrieron un expediente y lo enviaron a las autoridades del Instituto acompañado con los antecedentes de trabajo de la joven y una nota del juez de falta que dice que la contravención estaba prescripta. “La directora nos contestó que no se trataba de un caso de discriminación sino que se basaron en el reglamento”, explicó la titular del Inadi Santa Fe, Stella Vallejos, en diálogo con Diario UNO.
La causa, que llegó a manos de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Seguridad fue llevada a una audiencia pública donde Laura debió declarar. “Allí ella contó que para poderse comprar el uniforme debió salir a vender empanadas y que su único objetivo era convertirse en una buena policía. Pidió que le den la oportunidad de estudiar, reclamó por sus derechos”, explicó Vallejos y agregó: “Allí el fiscal Barraguirre –que estaba a cargo de la causa– dijo al cerrar la audiencia que la profesionalidad de una persona y su idoneidad está dado por el pasado”.
Ante eso Stella Vallejos declaró: “¿En este caso, de qué pasado hablamos? ¿El de 2002 donde estuvo en situación de prostitución o el de ahora que es una chica que busca cambiar su futuro estudiando, que se ganaba la vida limpiado casas y luchando por sus hijas? ¿Cuál es el que debe tenerse en cuenta a la hora de juzgarla?”.


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