Santa Fe
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Viernes 26 de Marzo de 2010
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Viernes, 25 de Septiembre de 2009
 

Mató a su novio y luego lo enterró en el patio

La culpable del hecho, ocurrido en la localidad santafesina de Puerto San Martín, fue condenada a 14 años de prisión

“Después de matarlo fumé dos cigarrillos y me puse a pensar por qué lo había hecho”. Eso dijo Ana María Basualdo al ser detenida por asesinar a su novio con un martillazo en la cabeza y dos cuchilladas en el cuello.
La mujer necesitó de esa pausa para pensar en los motivos del ataque que se desató tras una discusión en una casa de Puerto San Martín en el sur de la provincia de Santa Fe. Tras eso, ya entrada la noche, enterró el cuerpo en el patio. Ahora, un año después, un juez la condenó a 14 años de prisión tras descartar que actuara con alevosía.
Ana María Basualdo tiene 41 años y fue sentenciada por el crimen de Héctor Daniel Alcaraz, de 38, quien era su pareja desde tres años antes. El fallo no está firme porque fue apelado por la mujer. En el juicio se discutió si ella actuó con alevosía, como pedía el fiscal, o bajo un estado de emoción violenta, como planteó el defensor oficial. Para el juez, no hay elementos que acrediten esos supuestos y por eso condenó a la imputada por homicidio simple.
El caso quedó al descubierto cuando la madre de Alcaraz denunció en la comisaría de Capitán Bermúdez que su hijo Héctor no había vuelto a su casa en los últimos días. Además, reveló que el hombre trabajaba en una distribuidora de gas de Puerto San Martín y que mantenía una relación sentimental con una mujer de esa localidad.

La búsqueda
Los policías fueron hasta la casa de Puerto San Martin y fueron atendidos por el ex marido de Basualdo, quien estaba allí al cuidado del hijo de ambos, de 18 años, porque la mujer había viajado para visitar a una hermana a San José de la Esquina. Al ser interrogado, el hijo de Ana María dijo que un tiempo atrás su mamá le había pedido que cavara un pozo profundo para enterrar unos animales. Y puestos a requisar la vivienda, encontraron un colchón en el que habían cosido un trozo de tela sobre una mancha de sangre.
Bajo la sospecha de que Alcaraz había sido asesinado allí, los pesquisas comenzaron a cavar en el patio y hallaron el cuerpo cubierto por una manta. El hombre tenía un golpe que le había aplastado parte del rostro y dos puntazos en el cuello. Después, Basualdo fue detenida en San José de la Esquina y confesó los detalles del crimen.
Ana María y Héctor se veían desde 2005 aunque no vivían juntos: el residía con su madre y ella con su hijo. Según el relato de la mujer, el 14 de junio de 2008 a las 16.30 estaban tomando mates cuando empezaron a discutir. Fue cuando ella le planteó que no le diera más dinero a su madre. El “comenzó a gritar”. La pareja atravesaba problemas en la relación por lo que Ana estaba bajo tratamiento psiquiátrico y Héctor en un estado depresivo por un trauma que acarreaba de la infancia.
Cuando el hombre se fue a acostar la mujer lo golpeó con un martillo en el rostro y luego le clavó un cuchillo en el cuello. Esa noche, en un momento en que estuvo sola en la casa, Ana María envolvió a Héctor en una manta y lo enterró en el pozo que ella misma terminó de cavar. Luego cosió un trozo de tela sobre la mancha de sangre del colchón.