Ya está en funcionamiento el gimnasio Edelmiro Gasparotto
Las obras fueron inauguradas el pasado viernes. El espacio, semicubierto, servirá para que más de 800 estudiantes –de la comunidad de Santa Lucía– realicen actividades educativas físicas
“La comunidad viva de Santa Lucía logró concretar el anhelo del Padre Edelmiro Gasparotto. Esto demuestra que los sueños, cuando se buscan con fe, logran hacerse realidad”, dijo el arzobispo José María Arancedo en el acto inaugural de las obras del gimnasio de la escuela Nº 1.174. Las palabras emocionaron a los estudiantes, padres y autoridades gubernamentales que aplaudieron con alegría la apertura de un espacio que servirá para albergar a más de 800 chicos que realizarán allí las actividades curriculares deportivas.
Desde hace años, la Fundación Edelmiro Gasparotto lleva adelante proyectos solidarios que fomentan la educación de los niños del cordón oeste de la ciudad. Uno de los objetivos del presbítero fue siempre concretar la construcción de un gimnasio cubierto en las instalaciones del complejo educativo de Santa Lucía. Tras su fallecimiento, los miembros de la entidad que lleva su nombre no dejaron de trabajar para concretar ese deseo que hoy pudieron hacer realidad.
En diálogo con Diario UNO, Mario Gervasoni, el presidente de la institución explicó: “La verdad es que la alegría de los chicos, los docentes y los vecinos de Santa Lucía te quiebra. Lo único que puedo decir es que son años de trabajo que vemos concretados gracias al motor de todo esto que fue el padre Gasparotto”.
Cabe destacar que el gimnasio tiene vestuarios, tanto para hombres como para mujeres. Se trata de un espacio semicubierto de 750 metros cuadrados que albergará a 850 chicos que harán sus actividades deportivas en el lugar. “Inclusive está dotado de iluminación, así que como tiene entrada independiente, se podría utilizar para darle un beneficio al barrio”, comentó Mario Gervasoni.
Durante la presentación del espacio, las autoridades provinciales y municipales hicieron entrega de materiales didácticos y deportivos que podrán ser utilizados por los alumnos de la institución. “El hecho de tener un gimnasio en la escuela es muy productivo, cuando yo era chico recuerdo que debía ir a un club alejado de la escuela para hacer los deportes. Esto representa un beneficio muy importante para la gente de este barrio”, complementó Gervasoni.
Bendición
El gimnasio cubierto, que lleva el nombre de Edelmiro Luis Gasparotto, cuenta con una imagen del presbítero (que fue realizada por Favaretto Forner) en una de sus paredes. “Tener al padre allí es una bendición para todos”, dijeron los docentes de la institución.
Cabe destacar que las obras fueron bendecidas por el sacerdote Axel Arguinchona que en diálogo con el UNO dijo: “Qué lindo es tener sueños y verlos concretos. El padre Gasparotto nos dejó un legado muy grande que fue llenarnos de esperanza. Es un hombre al que siempre le tocó vivir situaciones difíciles dentro de su vocación sacerdotal, en cuanto a que tuvo que trabajar en una zona muy marginada en Santa Fe. Él siempre tuvo mucha paz y fuerza en su espíritu y así logró animar a la comunidad que sigue trabajando para lograr cosas como ésta”.
“Realmente todos los santafesinos debemos estar orgullosos de haber tenido con nosotros, durante mucho tiempo, a un hombre como Gasparotto que nos dejó mucho “, concluyó el presbítero.


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