Puertos: por los piquetes ya se advierten pérdidas millonarias
Alertan que el conflicto encarece los costos, que terminará sufriendo el productor. Piden un aumento de salarios
La CGT San Lorenzo continuó el sábado con los piquetes que mantienen paralizadas las terminales por donde se exporta la mayor producción de aceites del mundo, los que entraron en su quinto día consecutivo.
Todo sin que haya respuestas de las autoridades, tanto nacionales como provinciales, al reclamo y al pedido de las empresas de que tomen cartas en el asunto para frenar una protesta que amenaza con provocar pérdidas millonarias, que finalmente se trasladarían a los precios. El jefe de la CGT local, Walter Cabrera, comentó que no tienen “ninguna novedad, ni tampoco hemos recibido notificación alguna por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación”.
En este contexto, el jefe de Coninagro, Carlos Garetto, aseveró que el conflicto está “encareciendo los costos de comercialización, que termina pagando el productor”, y advirtió que “cuando se solucione el problema, esos costos van a repercutir en los precios. El fletero que está ahí con el barco esperando tiene que pagar estadía”, advirtió, y agregó que esos costos extra, luego “el exportador, el corredor, el fletero, terminan cargándolo hacia abajo”.
Los gremios nucleados en la central obrera reclaman una fuerte recomposición salarial que lleve el salario mínimo a 5 mil pesos, cifra similar a la que acordaron los empleados del rubro aceitero en diciembre último con las empresas. La protesta cumple hoy su quinto día consecutivo, y genera pérdidas estimadas entre 60 mil y 70 mil dólares diarios por buque.
Al respecto, Cabrera alertó sobre “lo delicado de esta situación”, ya que “compañeros que están en los piquetes se van desgastando y a veces no quieren que ingrese el personal para realizar mantenimiento en las plantas cerealeras”. No obstante, aclaró que pese al malestar “prima el sentido de responsabilidad” y les permiten el acceso a los técnicos que en su gran mayoría pertenecen al sindicato de aceiteros.
“Esta situación es desgastante para todos”, reflexionó. Asimismo, fuentes locales previnieron que la medida de fuerza puede agudizarse si las empresas agroexportadoras comienzan a notificar suspensiones.
Es que, como consecuencia de los piquetes, las terminales anunciaron que deberían comenzar a suspender personal ante la inactividad.
Posible contraprotesta
En este contexto, y tal como lo publicó UNO Medios en su edición de ayer, el gremio de los aceiteros estaría preparando una contraprotesta en reclamo de que se solucione el conficto y se les permita volver a trabajar. Los aceiteros constituyen la gran mayoría de los trabajadores de las terminales.
Y aunque el gremio no adhirió a la medida lanzada por la central sindical, sus afiliados no pueden ingresar a trabajar porque se lo impiden los piquetes, que siguen instalados en los puertos cerealeros privados de Nidera, Cargill, Bunge, Terminal 6, ACA, Molinos Río de la Plata, La Plata Cereal, en las ciudades de San Lorenzo y Puerto General San Martín y en las terminales de embarques Noble y Dreyfus de la localidad de Timbúes.
A su vez, el director de la Cámara de Industria Aceitera de la República Argentina, Alberto Rodríguez, demandó que el Ministerio de Trabajo nacional o santafesino “tomen cartas en el asunto y dicten las medidas que correspondan para terminar con esta situación de piquetes, y que podamos volver inmediatamente a la actividad”.
El directivo se mostró sorprendido por la explicación que argumentó en la víspera que todavía no había intervenido en el conflicto “porque aún no se ha desentendido del tema el Ministerio de Trabajo de Santa Fe”.


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