El que esperaba Sciacqua
Leandro Gracián se convirtió ayer en jugador de Colón y arribará para ocupar el puesto requerido por el DT (enganche). El hombre de Boca llega a préstamo por seis meses con opción de renovar por otros seis
Mario Sciacqua no estaba tan desesperado por la llegada de refuerzo. Sólo había pedido la continuidad de Sebastián Prediger y con los hombres que ya tenía a disposición, dijo que se arreglaba. Aunque no veía con malos ojos la llegada de alguien que ocupe un lugar clave en la mitad de la cancha y sirva para darle mayor volumen de juego al equipo, uno de sus déficit en el torneo pasado.
Hace unos días, tal como publicó Ovación, al DT de Colón había manifestado que le interesaba la llegada de un enganche. Y ayer, la dirigencia sabalera junto al secretario deportivo, Gabriel Batistuta, le dieron el gusto a Sciacqua al cerrar el pase de Leandro Gracián al elenco santafesino.
Surgido en Vélez, con pasos por el fútbol mexicano y griego aparte de jugar en Independiente, Gracián llega desde Boca -dueño de su pase- por seis meses, mediante un préstamo. Además, se suma la posibilidad de que, una vez llegado junio, se pueda extender el mismo hasta diciembre.
Por su parte, desde la institución santafesina comunicaron ayer que el enganche se sumará al plantel en la ciudad de Mar del Plata (donde se realizará la pretemporada) el próximo martes. Sin lugar en el Xeneize, el Tano abrochó anteayer por la noche su vínculo con el Sabalero y, por el momento, es la única cara nueva para el primer semestre del año.
El pedido de Marito
Antes de que finalice el Apertura y de que Mario Sciacqua se ponga a planificar la pretemporada, ya se pensaba en qué puestos reforzar. No sólo el hincha, sino el DT, como lo contó hace unos días, apuntaron al puesto de enganche. Colón, que jugó la mayoría de sus encuentros con un esquema 4-4-2 y no tuvo mucha generación de fútbol de mitad de cancha para adelante, buscaba cubrir ese vacío.
Sciacqua había dicho que “hablé con los directivos y una de las falencias es el volumen de juego, por eso pensamos en un enganche”. Aunque, prefería que la directiva sea cauta y elija bien la nueva cara del sabalero. “Lo único que le dije a la dirigencia -agregó el entrenador- es que sea un jugador capaz de reforzar el equipo, pero que tenga capacidad de competencia con los otros jugadores que están en el plantel”. La dirigencia rojinegra escuchó el pedido del director técnico, puso manos a la obra y cerró un pase en un mercado flaco. Así, el Tano emigró para el litoral.


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