Del Potro se instaló en octavos
El tandilense aplastó ayer al taiwanés Yen-Hsun Lu por 6-2, 6-3 y 6-0 y avanzó de ronda en el Abierto de Australia, el 1º Grand Slam del año. En la siguiente instancia, se medirá con el alemán Phillip Kohlschreiber
El tandilense Juan Martín Del Potro (11º) sigue mejorando su nivel en el Abierto de Australia (carpeta y 11.806.550 dólares), el 1º Grand Slam del año y, ayer, despachó rápidamente al taiwanés Yen-Hsun Lu (79º), a quien derrotó por 6-2, 6-3 y 6-0 y accedió por 3ª vez en su carrera a los octavos en Melbourne.
La Torre, ex Nº 4º del ranking de la ATP, no encontró una gran oposición en el asiático ya que, a pesar de no jugar con muchos primeros servicios, sí estuvo muy seguro con su saque y no le concedió ni una sola bola de quiebre a su rival.
Lu, quien en 2010 logró su mejor resultado en un Grand Slam al alcanzar los cuartos de final en Wimbledon, no pudo presentar real oposición en ningún momento ante la mayor consistencia del tandilense desde el fondo de la cancha y, sus numerosos errores no forzados, tampoco lo ayudaron mucho.
Tras ganar con relativa facilidad los dos primeros sets, Del Potro vio cómo su rival terminó de bajar los brazos cuando perdió el servicio nada más comenzar la 3ª manga, en la que acabó imponiéndose por un contundente 6-0.
En gran nivel de juego
Juan Martín del Potro se sorprendió con el nivel de su juego y contó que se siente “haciendo cosas” como “nunca antes” en su carrera, luego de avanzar a los octavos de final del Abierto de Australia, 1º Grand Slam del año, en Melbourne. “Estoy sacando mucho mejor que en 2007, 2008, 2009...”, dijo la Torre, quien se autoexcluyó de la próxima serie de Copa Davis ante Alemania para darle prioridad al circuito de la ATP.
El tandilense aseguró que su victoria sobre el taiwanés Yen-Hsun Lu fue “mi mejor partido de este año”, en su choque de la 3ª ronda. “Saqué mucho mejor y, de derecha, casi no cometí errores. Ahora cada vez van a ser más complicados los partidos, así que hay que achicar el margen de error”, continuó Del Potro quien, en octavos, enfrentará al alemán Philipp Kohlschreiber (41º), quien eliminó al colombiano Alejandro Falla (71º) por 6-3, 6-2 y 7-6 (7-3).
“Lo conozco mucho y, cada partido, termina con 7-6 en el 3º set, o algo así”, expresó la Torre sobre el germano, al que derrotó en los cuatro partidos entre ambos, los dos últimos de ellos en 2011 y, también, en superficie rápida, en los Masters 1000 de Miami e Indian Wells.
La mejor actuación de Del Potro en el Abierto de Australia la concretó en 2009, al llegar a cuartos de final. Por su parte, Kohlschreiber igualó los octavos que alcanzó en Melbourne en 2005 y 2008. Si gana, Del Potro podría medirse con el suizo Roger Federer (3º), ex rey de la ATP, en cuartos de final. El helvético, que avanzó de fase al derrotar al croata Ivo Karlovic (57º) por 7-6 (8-6), 7-5 y 6-3, enfrentará en octavos al local Bernard Tomic (38º).
Sanción para Nalbandian
El cordobés David Nalbandian (87º) fue multado con 8.000 dólares por la organización del Abierto de Australia, por conducta antideportiva en un incidente fuera de la cancha, cuando le habría arrojado agua a un médico, según confirmó la Federación Australiana de Tenis. Además, el unquillense fue sancionado por un incidente registrado tras su derrota ante el estadounidense John Isner (17º).
En el mismo, el cordobés tuvo un entredicho con el juez de silla francés Kader Nouni, a quien le cuestionó un fallo en su contra que consideró clave en el desarrollo del duro partido con Isner. Allí, Nouni dio a favor una pelota del estadounidense cuando un juez de línea había dado mala, Nalbandian pidió el Ojo de Halcón y, el árbitro, se lo negó aduciendo que había pasado el tiempo. El partido estaba 8-8 en el 5º set, que Isner se adjudicó por 10-8.
Según la sanción impuesta por la Federación Internacional de Tenis (FIT), Nalbandian le abría arrojado agua a un médico tras el partido, lo que el cordobés negó. “Inmediatamente después del partido concurrí a la conferencia de prensa y a realizar el antidóping. Cuando que me encontraba lavándome las manos para comenzar con el control, el médico a cargo del mismo increíblemente me acusó de haberle arrojado agua”, sostuvo Nalbandian, quien calificó de “absolutamente inexplicables tanto la conducta adoptada por este profesional, a quien en ningún momento le arrojé agua, como la de la FIT de creer su versión y sancionarme injustamente”, concluyó.


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