Asambleístas se volverán a manifestar contra la pastera
La protesta será frente a la embajada de Finlandia en Buenos Aires. Esperan reunir 300 personas. “Queremos que se demuestre que contamina”, dijeron
Los referentes de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú confían en reunir el próximo jueves alrededor de 300 personas para movilizarse en la Capital Federal y retomar las protestas contra la planta de celulosa instalada sobre las costas del río Uruguay. Anunciaron que se encontrarán frente a la embajada de Finlandia.
El activista José Pouler confirmó que el jueves 29, a las 11, se iniciará la marcha hacia la embajada de Finlandia en Capital Federal, en la que esperan reunir a unas 300 personas.
El ambientalista defendió el piquete y las marchas como forma de protesta. “Hay miles de formas de manifestarse, pero a veces se agotan las alternativas”, justificó en referencia al corte sobre el puente fronterizo que mantuvieron por más de tres años para reclamar la reubicación de la planta de celulosa que se instaló en la ciudad uruguaya de Fray Bentos.
Por otra parte, el asambleísta Jorge Fritzler se refirió a las gestiones que mantienen los gobiernos de la Argentina y de Uruguay para implementar monitoreos ambientales conjuntos sobre el río Uruguay. Al respecto, el asambleísta consideró que se debe “ vigilar” la planta de UPM (ex Botnia) para determinar si contamina.
“Nuestra intención es que se vigile para demostrar que contamina y se tenga que ir”, remarcó.
La idea de los asambleístas es hacerles saber al Gobierno, a los argentinos y a los finlandeses que el conflicto sigue vigente y que “Finlandia está llevando a un conflicto entre dos países hermanos mientras mira para otro lado y no se hace responsable”, según sostuvo Fritzler.
Durante el acto, leerán un documento sobre los efectos contaminantes actuales de la planta. Por otro lado, el 19 de agosto se definiría si retornan a la medida de fuerza del corte de ruta o encaran nuevas estrategias.
El actual endurecimiento de la negociación bilateral sobre el monitoreo de la pastera (Argentina accedió a que se controlen sus propias plantas sobre la franja costera del río Uruguay, pero el país vecino pone algunas condiciones para avanzar con un monitoreo interno de Botnia) hace presuponer que el corte puede retornar, o bien, ser suplantado por otra medida de igual dureza que ya comenzó a analizarse.
A ello se suman eventos recientes en la zona, sospechosos de ser contaminantes. Por ejemplo, mortandad de peces que aparecieron en el río Uruguay. Además, los días 20 y 21, gran cantidad de material particulado (polvillo color marrón) apareció sobre Gualeguaychú, Fray Bentos y localidades cercanas.
La Dirección de Medio Ambiente de Uruguay (Dinama) ya tomó muestras para someterlas a análisis. Según fuentes de la Dirección de Emisiones Aéreas de Uruguay, podría relacionarse con un incendio ocurrido hace tres semanas en la triple frontera.
Para los gualeguaychuenses, esta explicación es poco verosímil, por el color del polvillo y por el tiempo transcurrido desde el incendio hasta la aparición de los peces muertos.
Acciones gubernamentales
La semana pasada el canciller Héctor Timerman mantuvo la segunda reunión con su par uruguayo Luis Almagro para tratar de acordar las condiciones del monitoreo sobre la planta ubicada en la ciudad de Fray Bentos.
El vicecanciller de Uruguay, Roberto Conde, informó después del encuentro que “está cerrado” el entendimiento bilateral, pero Timerman se mostró más cauto y relativizó esa información porque –aseguró– todavía falta acordar algunos puntos del pacto.
La Cancillería hasta ahora no proporcionó datos oficiales sobre el alcance del diálogo entre los diplomáticos y sólo se limitó a reproducir los comentarios que hizo Timerman a través de la red social Twitter.


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