“No podemos entender lo que le hicieron a mi padre”
Lo dijo la hija de Jerónimo Bogarín, asesinado brutalmente en la zona de la circunvalación oeste. La policía detuvo ayer a la mañana en Villa Hipódromo a un menor y le incautaron ropa ensangrentada
Ayer, a las 10, agentes de unidades especiales de la Unidad Regional Uno de la policía de Santa Fe, detuvieron a un menor de 17 años, que es sordomudo, en su casa ubicada sobre pasaje Galisteo al 6.300 entre Ricardo Aldao y Ángel Cassanello en el barrio de Villa Hipódromo, por su presunta vinculación con el horrendo crimen de Jerónimo Santiago Bogarín de 54 años.
Del interior de la vivienda los policías secuestraron vestimenta con manchas de sangre; además los investigadores llegaron hasta el joven por distintos caminos que lo vincularon con Bogarín, y testimonios de personas que creen haberlos visto juntos.
Los peritajes hematológicos que se realizan en las vestimentas secuestradas son consideradas vitales, ya que luego serán sometidas a un cotejo con el grupo y el factor sanguíneo de Bogarín, y en el caso de ser positivo, intérprete mediante, el adolescente detenido deberá dar muchas explicaciones.
Adolescente y sordomudo
El menor fue identificado como P. N. M. V. de 17 años, sordomudo, e inmediatamente fue comunicada la novedad al juez de instrucción Jorge Patrizi, que ordenó informar sobre la nueva situación a la jueza de Menores en turno de la 1ª Nominación, Susana A. Giordano de Bilich, cuestión cumplida al mediodía.
Durante 24 horas, decenas de pesquisas de investigaciones de la UR I, tomaron contactos con familiares, vecinos y personas relacionadas con la víctima, como también de aquellos ocasionales testigos que estuvieron por la zona del hipódromo durante la tarde del domingo, y ese trabajo los llevo al adolescente.
La ruta de la investigación
Desde el lunes a media mañana cuando se conoció la noticia de la consumación del atroz homicidio del que fue víctima Jerónimo Santiago Bogarín, de 54 años; la jefatura en pleno de la Unidad Regional Uno, comisario mayor José María Troncoso y comisario inspector José Rodríguez, se abocaron personalmente a la fiscalización de la remoción del cadáver como de la realización de cada uno y todos los peritajes, hasta el traslado a la morgue judicial santafesina.
Troncoso y Rodríguez tuvieron una reunión con los pesquisas de unidades especiales, donde precisaron órdenes sobre la modalidad de investigación, y que ésta no se cortaría hasta el completo esclarecimiento del caso, que a esta altura había generado conmoción en la opinión pública.
Un hombre bueno
Los pesquisas policiales se toparon con cuestiones sensibles, por ejemplo que Bogarín a raíz de un problema psicológico, se movía con relativa ingenuidad, pero familiares y vecinos coincidieron en señalar que se trataba de una persona laboriosa, humilde, digna y afectiva con los suyos.
Ese relato fue expresado por sus cinco hijos, que describieron a Bogarín en sus hábitos cotidianos, sus gustos, y el afecto y cuidado a sus cinco nietos; en el barrio todos confirmaron esos dichos.
Ayer por la tarde, Diario UNO estuvo junto a la familia de Bogarín en la vivienda de Pedro de Vega al 3.900 de barrio Villa Hipódromo, donde cuatro de sus cinco hijos rogaron para que se haga justicia con el crimen de su padre. “Mi viejo era una persona que salía a caminar, al mediodía volvía, miraba el noticiero, jugaba con su nieto. A las cinco de la tarde ya estaba en casa y no salía más. Él era una persona que practicaba el cirujeo de vez en cuando”, aseguró la hija y agregó: “El día que encontraron el cuerpo de mi papá, esa persona estaba y le hacía señas a los milicos de que había sido él pero ellos no le creían, porque no habla. Lo conoce mucha gente, es alto, es grande, pudo haber hecho solo todo lo que le hicieron a mi papá”, dijo Bogarín.
Finalmente, dijeron que seguirán unidos, y que sólo una sentencia condenatoria sobre los culpables, hará que su padre descanse en paz, después de semejante crimen.


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