En agosto, los adolescentes podrán volver a la escuela
El Ministerio de Educación definió dos modalidades de inserción para quienes están fuera del sistema. Se buscará atraer a quienes deben cobrar la asignación
A principio de mes, la ministra de Educación, Élida Rasino, anunció que –según lo definido por el Consejo Federal de Educación– los adolescentes que estén fuera del sistema escolar podrían comenzar sus estudios en agosto. La medida apunta, en particular, a quienes están en condiciones de cobrar la asignación familiar universal pero no cumplen con el requisito de estar escolarizados.
La propuesta provincial incluye dos alternativas. Por un lado la posibilidad de ingresar directamente al curso que corresponde y recibir apoyo pedagógico o comenzar talleres especiales en los que se desarrollarán capacidades para una eventual incorporación al sistema formal de educación.
Desde el primer momento, la ministra insistió en que la medida es para el nivel secundario porque la provincia tiene prácticamente cubierta la primaria y el porcentaje de chicos que están fuera del sistema es muy bajo y difícil de romper. Sin embargo, en el caso de la escuela media existe una situación diferente. Por un lado, recién se está avanzando en la obligatoriedad y es necesario definir estrategias para captar a quienes están fuera del sistema.
En ese sentido, la asignación familiar universal –que establece como requisito para el cobro que los niños y adolescentes completen el año escolar– dio un impulso importante que se sumó a la cantidad de secundarios que se abrieron en los últimos años en la provincia.
Ahora, y con el objetivo de reunir a quienes están fuera del sistema pero podrían cobrar la asignación, es que el Ministerio de Educación generó estas propuestas.
Los adolescentes interesados deberán acercarse a sus escuelas con el objetivo de inscribirse. Allí los directivos evaluarán si el joven está en condiciones de incorporarse al año que le correspondería (considerando cuál fue el último que completó). En esa situación se brindará un acompañamiento pedagógico para que el estudiante adquiera los conocimientos requeridos. Finalmente, el alumno deberá rendir las materias en el turno de exámenes de diciembre –de ser necesario también podrá hacerlo en el de marzo– para poder pasar de año.
En caso de que se considere que el joven no está en condiciones de incorporarse a un curso y que debe desarrollar aptitudes necesarias para las clases y evaluaciones se dispondrán talleres en ciertas instituciones educativas. Allí, los adolescentes podrán capacitarse en diferentes oficios y también comenzar el proceso de reinserción en el sistema formal con el acompañamiento que se crea conveniente.
Por la asignación universal
La exigencia de presentar certificados de vacunación y libreta escolar para cobrar la totalidad de la Asignación Universal por Hijo (AUH) es otras de las causas que motivaron la apertura del ingreso a las aulas desde la semana que viene.
“En algunas provincias eso se fue dando solo, porque los chicos por distintos motivos entraban en mayo o junio, y las escuelas los pudieron ubicar para que no pierdan ni la escolaridad ni el beneficio de la asignación”, contó la secretaria de Educación de la Nación, María Inés Abrile de Vollmer.
La funcionaria nacional explicó que en la mayoría de las provincias “eso no significa que van a estudiar hasta diciembre, sino que para los que entran ahora, su ciclo terminará a mitad del año que viene”. No obstante, aclara que debido a las disparidades de los sistemas provinciales, cada jurisdicción podrá adoptar el sistema que mejor le convenga.


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