Las víctimas de Love Parade murieron por aplastamiento
Las autopsias revelan que todos sufrieron contusiones en el tórax y que no fallecieron por la caída. La canciller de Alemania suspendió sus vacaciones para acudir a las exequias que serán el sábado
Las 20 víctimas de la avalancha humana que se produjo el sábado en la Love Parade de Duisburgo murieron por asfixia, según anunció la jefa de gobierno del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, basándose en el resultado de las primeras autopsias practicadas. “En todos ellos se detectó una asfixia mortal por aplastamiento torácico”, agregó la socialdemócrata, recién elegida jefa de gobierno del Land más poblado de Alemania, en el que se encuentra Duisburgo.
“Así pues, ninguno de ellos perdió la vida como consencuencia de la caída desde la escalera de servicio no habilitada que se encontraba en el túnel que se acabó convirtiendo en trampa mortal”, recalcó. Esa era la posibilidad con la que se había especulado hasta el momento en numerosos medios de comunicación.
Un gran funeral de Estado
Mientras se conocen los resultados de los análisis, el país ultima los preparativos para un gran funeral de Estado al que asistirán la canciller Angela Merkel y el presidente federal Christian Wullf, arrecian las críticas contra las autoridades y organizadores del Love Parade, al igual que las acusaciones cruzadas entre éstos.
La misa comenzará a las 11 de la mañana y será retransmitida en directo por la primera cadena de televisión pública, ARD.
Piden la dimisión del alcalde
Kraft hizo hincapié en la falta de experiencia en organización de grandes eventos de la que adolecen numerosas ciudades alemanas y pidió más ayuda. “Esas ciudades no pueden quedarse solas. Es necesario que sean asesoradas continuamente”, agregó señalando que Renania del Norte-Westfalia preparará una ley al respecto que pueda aplicarse a nivel nacional.
La inicial defensa en bloque del plan de seguridad del Love Parade de Duisburgo (oeste de Alemania) por parte de organizadores y responsables políticos y policiales apenas duró un día.
Mientras se multiplican en Internet las páginas en las que los ciudadanos exigen la dimisión del alcalde, Adolf Sauerland (aunque Kraft ya anunció que no va a dimitir), la policía salía al paso de las críticas a las medidas de seguridad que no evitaron la muerte de 20 personas, dos de ellas españolas.
En el diario Süddeutsche Zeitung fuentes policiales denunciaron, bajo condición de anonimato, que el cuerpo expresó en múltiples ocasiones sus recelos.
La fuente señala incluso que un diputado de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Thomas Mahlberg, pidió la cabeza del anterior jefe de policía, Rolf Cebin -ya jubilado-, por oponerse “intensamente” a la celebración de la fiesta en Duisburg.
La segunda crítica la recibía la policía desde el propio organizador de la mayor fiesta tecno del mundo, Rainer Schaller, para quien la tragedia se podría haber evitado.
Schaller, tras recordar que tanto el Ayuntamiento como la policía y los bomberos aprobaron el plan de seguridad del Love Parade, acusó a la policía de haber dado orden de mantener 10 de las 16 vías de evacuación cerradas hasta las 14 a pesar del colapso visualmente perceptible.
La policía de Duisburg respondió a Schaller acusándole de “especular”. También se conoció que la investigación de la tragedia pasó de las manos de la policía de Duisburgo a las de los agentes de la cercana ciudad de Colonia.
“Sin protocolos de seguridad”
Estas acusaciones cruzadas entre las autoridades, los organizadores y los cuerpos de seguridad se suman a las revelaciones de la prensa de días atrás, según las cuales en la organización del Love Parade no se observaron varios protocolos de seguridad como la anchura mínima prevista para acceso y salida de emergencia.
Algunas voces críticas subrayaron que una ciudad con escaso medio millón de habitantes y sin recintos para acoger fiestas multitudinarias, debería haber declinado acoger este evento, como lo hizo el año pasado la vecina Bochum, de características parecidas, por no sentirse en condiciones de ofrecer la seguridad necesaria.
Vacaciones suspendidas
La canciller de Alemania, Angela Merkel, y el presidente federal, Christian Wulff, confirmaron que suspenderán momentáneamente sus vacaciones para asistir en Duisburgo a las exequias por las víctimas de la tragedia del Love Parade, cuyo balance final ascendía oficialmente a 20 tras la muerte en el hospital de una joven de 21 años gravemente herida el sábado.
Y mientras la mayoría de las familias de las víctimas ya se encuentra en Alemania a la espera de que las autoridades les entreguen los restos mortales de sus allegados, la Asociación de la Prensa denunciaba que recibió más de 130 reclamaciones por el tratamiento informativo de la tragedia de la Love Parade, informó Elsa Wassink, una portavoz del organismo.
En torno al 90 por ciento de las quejas se referían a informaciones aparecidas en Internet. Igualmente, según la portavoz, la mayoría de ellas se dirigían contra el popular diario Bild y su página web. Wassink añadió que la Asociación Alemana de la Prensa tiene previsto reunirse a mediados de septiembre para tratar este asunto. También los clubes de fútbol del FC Schalke 04 y el MSV Duisburgo comunicaron su intención de celebrar un partido benéfico en honor de las víctimas de la tragedia.


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